Lautaro Ruiz: “La continuidad del Deportivo Guadalajara no peligra, pero necesitamos una solución inmediata”

13/02/2026 - 16:30 Alberto Moreno Pérez

No llega a ser una situación dramática, pero sí preocupante. El Deportivo Guadalajara atraviesa por un delicado momento financiero, con deudas a los trabajadores, proveedores y a Hacienda. El vicepresidente del club, Lautaro Ruiz ha comparecido ante los medios para trasladar el momento económico de los morados.

Y lo ha hecho en representación de la propiedad y en ausencia del presidente, Carlos Ávila, quien no pudo asistir por un problema de salud.

Desde el inicio, Ruiz adoptó un tono de autocrítica y responsabilidad institucional. “No echamos balones fuera. No culpamos a nadie. Esta situación es consecuencia de una mala gestión por nuestra parte”, afirmó, reconociendo que el club atraviesa un momento “delicado” desde el punto de vista financiero.

El vicepresidente explicó que el problema no es puntual ni reciente, sino que responde a una dinámica estructural. El Deportivo Guadalajara, según detalló, es un club deficitario desde hace varias temporadas, lo que implica que los ingresos ordinarios no cubren completamente los gastos anuales.

“Cada temporada se hace una previsión de ingresos y gastos. Cuando los ingresos son menores o los gastos mayores de lo previsto, el déficit se acumula y necesitas inversión extra”, explicó Ruiz. Esa inversión, hasta ahora, la había asumido la propiedad. Sin embargo, en la actualidad reconoce que ya no pueden sostener ese esfuerzo al mismo nivel.

El arranque de la temporada cumplió con los requisitos de solvencia exigidos por la categoría, pero los desajustes posteriores terminaron generando el actual cuello de botella financiero.

El destino de los ingresos de la Copa del Rey
Uno de los asuntos que más controversia había generado en el entorno era la cuantía y el destino del dinero ingresado por la participación en la Copa del Rey. Ruiz quiso aclarar que las cifras que se han manejado públicamente –alrededor de 800.000 euros– son “exageradas”.

Aunque reconoció que los ingresos fueron importantes, insistió en que no alcanzaron las cantidades especuladas y que, además, el partido generó gastos extraordinarios: gradas supletorias, refuerzos de seguridad, organización especial del evento y otros costes logísticos. Según explicó, aproximadamente 200.000 euros se destinaron al pago del canon del estadio y el IBI al Ayuntamiento. También se regularizaron deudas pendientes con la Seguridad Social y se abonaron nóminas atrasadas de trabajadores del club.

“No hay nada extraño. El dinero fue a pagar deudas institucionales y salarios. Contábamos con la llegada de subvenciones públicas para seguir cumpliendo con los pagos”, subrayó.

El bloqueo por la deuda con Hacienda
El principal problema actual es una deuda con la Agencia Tributaria que Ruiz situó en torno a 160.000 euros. Esa deuda ha provocado el bloqueo de subvenciones públicas pendientes de cobro, que ascienden aproximadamente a 450.000 euros procedentes de distintas administraciones.

El retraso burocrático en la llegada de esas ayudas —según explicó— fue determinante. El club había planificado su tesorería contando con esos ingresos, pero al no materializarse en el plazo esperado, la situación se complicó.

“Si hubiéramos previsto que iban a llegar más tarde, quizá podríamos haber reservado parte del dinero de la Copa para pagar a Hacienda. Pero contábamos con esas subvenciones”, admitió.

Ruiz confirmó que los jugadores del primer equipo no han cobrado en el presente mes —aunque sí estaban al día hasta enero— y que también existen cantidades pendientes con el cuerpo técnico, el filial y otras áreas de la estructura deportiva.

Asimismo, reconoció que el equipo femenino, que está realizando una temporada destacada y con aspiraciones deportivas importantes, también se encuentra afectado por los retrasos.

El vicepresidente quiso agradecer la comprensión de trabajadores, proveedores, patrocinadores e instituciones: “Todos están arrimando el hombro y remando en la misma dirección. Les pedimos perdón porque nadie merece estar en esta situación”.

Dos vías para la solución: financiación privada o venta del club
La propiedad trabaja en dos escenarios paralelos para desbloquear la crisis.

1. Financiación privada inmediata:  La opción más rápida sería conseguir financiación privada que permita cancelar la deuda con Hacienda, desbloquear las subvenciones y regularizar todos los pagos pendientes. Ruiz calificó esta alternativa como “muy factible” y más sencilla de ejecutar que una venta total.

2. Venta del club: La segunda vía, de carácter más estructural, es la venta del Deportivo Guadalajara. Según confirmó el vicepresidente, se está trabajando desde hace tiempo en esa operación y existen negociaciones avanzadas, aunque sujetas a acuerdos de confidencialidad. “No vamos a poner ningún impedimento. Si no se ha cerrado antes no es por nuestra parte”, afirmó. También señaló que el contexto deportivo —ya sea en momentos de ascenso o de mayor dificultad— puede influir en las valoraciones económicas, pero no cree que la operación peligre.

La venta, explicó, no responde únicamente a la urgencia actual, sino a la necesidad de asegurar estabilidad a medio y largo plazo. “El club necesita una inversión que hoy no podemos afrontar. No queremos que cada contratiempo nos coloque en una situación límite”.

Un vínculo emocional con la ciudad
En uno de los momentos más personales de la comparecencia, Lautaro Ruiz habló del vínculo familiar con el club, con su padre, Néstor, a la cabeza, y la ciudad. Recordó que llevan entre siete y ocho años al frente de la entidad y que él mismo ha vivido momentos familiares importantes en el estadio. “No queremos largarnos del club. Lo amamos. Pero cuando algo crece y tú no puedes crecer a la par, a veces lo mejor es dar un paso al costado para que alguien pueda hacerlo crecer más”, expresó.

¿Existe riesgo de desaparición?
Ante las preguntas sobre la posible continuidad de la entidad en caso de no concretarse ninguna de las dos soluciones, Ruiz fue contundente: “La continuidad del club no peligra. No veo que el club vaya a desaparecer por esto”.No obstante, reconoció que la situación exige una solución urgente para evitar que la institución continúe funcionando al límite financiero mes a mes.

El vicepresidente dedicó un mensaje especial a los abonados y seguidores del Deportivo Guadalajara, a quienes calificó como “de los más fieles”. Destacó su apoyo constante, tanto en casa como en desplazamientos, y admitió que la institución no está correspondiendo como debería. “Entendemos las críticas y las aceptamos. No hay mala intención. Estamos trabajando para solucionarlo lo antes posible”.

El club confía en que las próximas semanas sean decisivas para cerrar una financiación o culminar la venta, estabilizar la tesorería y devolver la normalidad a la entidad morada. Mientras tanto, la hoja de ruta es clara: asumir errores, buscar soluciones inmediatas y garantizar la viabilidad futura del Deportivo Guadalajara.