Lo políticamente correcto
01/10/2010 - 09:45
EL COMENTARIO
JUAN LUIS FRANCOS - Escritor
En nuestro último comentario hablábamos de la energía nuclear, de que su defensa no resulta políticamente correcta. Barruntamos mi amigo Heliodoro, muy inteligente él, y yo (esto de y yo va por lo de amigos, no por lo de inteligente), cuando se aplica, pero no sabemos por qué ni quién lo clasifica. Parece como si lo de políticamente correcto estuviera contenido en algún manual, ley o punto de la Constitución.
Tampoco sabemos a ciencia cierta que grupo social, político o sociológico lo ha promovido y divulgado. Parece algo así como la de las meigas en Galicia, de las que todos dicen: creer en ellas no creo, pero haberlas haylas. Galileo no fue políticamente correcto, lo que le costó la fama, el honor, el vilipendio y la vida. Cuando se demostró que la tierra daba vueltas ya no se estaba a tiempo de apagar la hoguera. Cuando Zapatero reconoció que había negociado con ETA después de la voladura de la T4 ya no se estaba a tiempo de devolver la fama, la verdad y cierta vidilla a los que lo afirmaban. Decir que Madrid es el motor que impulsa a Guadalajara, prueba de ello es el compartido Corredor del Henares, molesta a los que sacan pecho a costa de este crecimiento, pero no responden a la pregunta de por qué la otra Guadalajara no crece. Mientras nos miramos el ombligo por la parte del Corredor, no miramos ni de reojo al Señorío, no es políticamente correcto. Tampoco es políticamente correcto decir que el carné por puntos, la cárcel para ciertos infractores de tráfico y la macabra cartelería luminosa con que nos obsequian en vacaciones, puentes y fines de semana, vale de poco, porque el problema no está ahí. Gastar energías para que no se corten ciertos árboles lo compartimos mi amigo alcarreño y yo, pero que nadie se preocupe de las pilas que se consumen en la mayor parte de las poblaciones guadalajareñas, que acaban en el cubo de la basura para contaminar los vertederos, nos parece aberrante. Ahí nos gustaría ver a los de Greenpeace.
A ambos, mi amigo el de la tienda y yo, nos da que si todos dijéramos lo políticamente correcto esto sería una balsa, no habría discusiones, todos desfilaríamos en la misma dirección, lo planificado sería fácilmente conseguible. Vamos que todos iríamos en la misma dirección, existiría el pensamiento único y sería fácil distinguir a los buenos (los políticamente correctos) de los malos (los políticamente incorrectos). Algo parecido a la Alemania de Hitler.
A ambos, mi amigo el de la tienda y yo, nos da que si todos dijéramos lo políticamente correcto esto sería una balsa, no habría discusiones, todos desfilaríamos en la misma dirección, lo planificado sería fácilmente conseguible. Vamos que todos iríamos en la misma dirección, existiría el pensamiento único y sería fácil distinguir a los buenos (los políticamente correctos) de los malos (los políticamente incorrectos). Algo parecido a la Alemania de Hitler.