Lo que había que hacer

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

EL COMENTARIO
NURIA FERNÁNDEZ - Periodista
Desde luego el alcalde de Guadalajara, Antonio Román, tiene un buen papelón encima de la mesa con la patata caliente del desalojo de “la Hispano”. Muchos pensarán que ha sido muy valiente al decidir desalojar una parcela que nunca debió ser habitada, y otros pensamos que no ha hecho más que cumplir con su obligación, es lo que tenía que hacer, es, en realidad lo que tenían que haber hecho hace mucho tiempo.
Es cierto que Román ha sido, mucho más valiente que el anterior alcalde, Jesús Alique, que se limitó a calmar las aguas, a limpiar la zona y a echar una mano a los que allí vivían. A lo mejor es lo que los chabolistas pedían, pero desde luego no era lo que los chabolistas necesitaban. No era la solución.

Pero no podemos echarle toda la culpa a Jesús Alique porque, como todos sabemos, el problema no viene del equipo de gobierno socialista, si no del anterior, cuando José María Bris era alcalde y en aquel momento, conviene recordarlo, Antonio Román también formaba parte del equipo de gobierno y entonces nadie, él tampoco, movió ficha. Ahora, no sé si obligado por las circunstancias, (el último incendio fue aterrador), o porque ahora es el alcalde y no un concejal más, se ha decidido actuar y en esta ocasión parece que, por fin, no es un aviso si no un desalojo en toda regla. Pero está claro que el Ayuntamiento no puede desalojar y mirar a otro lado. Las familias piden una solución y deben tenerla pero eso sí, poniendo todos de su parte. El Ayuntamiento tiene razón cuando dice que no puede regalarles un piso, ningún ciudadano lo consentiríamos, pero sí debe conseguir que estas familias empiecen una nueva vida más digna y para ello son necesarias dos cosas: que tengan una vivienda adecuada y que a través de su trabajo la puedan pagar. Para eso están los servicios sociales y ahí es donde esta concejalía tiene un reto importante. Pero eso sí, si los chabolistas quieren ayuda tienen que aceptar las reglas del juego social que hasta ahora no les han sido necesarias.
El problema es importante y el tiempo se agota. El equipo de gobierno ha sido valiente y ha dado el primer paso pero se está olvidando de que no es el único poblado de marginación que hay en Guadalajara. Desde hace tres años sigue creciendo al borde mismo de la carretera de Chiloeches otro asentamiento, ahí también debe actuar ya, porque ningún niño se merece crecer al borde de una carretera y porque lo que hoy es un problema aislado con el paso del tiempo acaba convirtiéndose en otra “hispano” difícil de resolver.