Los chicles
01/10/2010 - 09:45
NIEVES ROMERO, Guadalajara
La capacidad que tienen los políticos de sorprendernos a los ciudadanos es infinita. Lo comprobé la semana pasada cuando leí en un periódico tras otro, escuché en varias emisoras y vi incluso en las teles locales el gran proyecto del Ayuntamiento de Guadalajara en materia de limpieza. Nada menos que una máquina para quitar los chicles de la calle Mayor.
La idea está bien, pero entiendo que no es tan brillante como han querido hacernos ver los medios de comunicación. Y, desde luego, creo que la ciudad tiene problemas más importantes que resolver en la limpieza que esto de los chicles. Porque una cosa no me podrán negar los medios que tanto han alabado la máquina de los chicles, y es que Guadalajara está bastante sucia, por no decir guarra. Es cierto que los culpables somos los ciudadanos, pero el dinero que han invertido en la máquina de despegar los chicles de las aceras bien podría haber servido para adecentar alguna de las múltiples zonas de Guadalajara en las que la limpieza brilla por su ausencia. Sinceramente no creo que en una ciudad del tamaño de la nuestra debamos llegar a unos niveles de suciedad como los que se registran actualmente. La calle Mayor, el Paseo de las Cruces, La Concordia, San Roque... son sólo algunos ejemplos de los lugares donde más necesario se hace incrementar el trabajo de los limpiadores. A ello se une que las papeleras están rotas la mayoría y que las zonas donde juegan los niños aparecen habitualmente llenas de cristales y otros restos que nadie se preocupa en quitar. Para colmo, los contenedores soterrados, que parecían la solución definitiva para la imagen del centro de Guadalajara no hacen más que empeorarla, puesto que en su mayoría están estropeados y dejan la basura a su alrededor. Lo dicho, me parece una pérdida de tiempo lo de los chicles cuando tanto hay por hacer.