Los problemas de una niña celiaca
01/10/2010 - 09:45
CARTAS AL DIRECTOR
Teresa Martínez Ballesteros - Almonacid de Zorita
Soy madre de una niña celiaca, Sofía de 10 años, miembro de la Asociación de Celiacos de Madrid.
Este mes de mayo, mi hija ha viajado junto con sus compañeros de colegio y dos profesores a la Escuela Hogar de Cantavieja (Teruel). Antes de realizar el viaje, la directora y uno de los profesores llamaron varias veces para informar de que en el grupo llevaban una niña celiaca y que si existía algún problema. La contestación fue que no había ningún problema, que ellos tenían menú para celiacos, pero cuál fue mi sorpresa, cuando hablé al día siguiente con mi hija por teléfono y me dijo que no tenían nada para el desayuno, ni tampoco pan para hacer los bocadillos para llevarse al campo. Su menú consistía en ensalada de arroz, jamón york y queso para pasar todo el día en el campo.
Una de las noches, les pusieron pizza para cenar y Sofía lo pasó fatal, me llamo muy triste, ya que todos estaban cenando pizza y ella una tortilla francesa y me dijo que por qué nos habían engañado diciendo que sí tenían menú para celiacos y no era cierto.
Para colmo al día siguiente volvían a casa, casi siete horas de viaje y le pusieron seis salchichas envueltas en papel de aluminio.
Me parece lamentable que en los tiempos en los que vivimos, todavía nos encontremos con estas situaciones. Por ello espero que con esta queja otros niños no se encuentren en esta situación y no nos llevemos la desagradable sorpresa de que telefónicamente todo sea para bien y en la realidad no sea así. Agradeciendo la publicación de esta carta reciba un cordial saludo.
Una de las noches, les pusieron pizza para cenar y Sofía lo pasó fatal, me llamo muy triste, ya que todos estaban cenando pizza y ella una tortilla francesa y me dijo que por qué nos habían engañado diciendo que sí tenían menú para celiacos y no era cierto.
Para colmo al día siguiente volvían a casa, casi siete horas de viaje y le pusieron seis salchichas envueltas en papel de aluminio.
Me parece lamentable que en los tiempos en los que vivimos, todavía nos encontremos con estas situaciones. Por ello espero que con esta queja otros niños no se encuentren en esta situación y no nos llevemos la desagradable sorpresa de que telefónicamente todo sea para bien y en la realidad no sea así. Agradeciendo la publicación de esta carta reciba un cordial saludo.