Los radicales responden con kale borroka
01/10/2010 - 09:45
ANFITEATRO
ANTONIO PAPELL
Activistas desconocidos atacaron durante la madrugada de ayer en San Sebastián la vivienda particular del concejal del PSE-EE en el Ayuntamiento de Irún y apoderado en las Juntas Generales de Guipúzcoa, Félix Asensio, cuya fachada resultó dañada a consecuencia de varios cócteles molotov.
Este suceso se enmarcó en una noche y madrugada en la que se registraron numerosos ataques de violencia callejera; hubo incidentes en diferentes lugares de Euskadi: en un apeadero de Renfe en Basauri (Vizcaya), unos desconocidos rompieron los cristales de la taquilla y provocaron un incendio, y varios encapuchados atacaron con cócteles molotov cuatro cajeros automáticos en el barrio de Santutxu de Bilbao. Además, la ertzaintza tuvo que disolver a manifestantes que protestaban junto al Kursaal donostiarra por la presencia de Zapatero en un mitin socialista. Estas acciones fueron clara respuesta a las decisiones que horas antes habían adoptado el juez Garzón, en vía penal, y la Sala del 61 del Tribunal Supremo, en vía administrativa, tendentes a impedir que la izquierda 'abertzale' pueda concurrir a las elecciones del 9-M y a lograr la suspensión, primero, y la ilegalización, después, del PCTV y de ANV, epígonos de Batasuna. Las expansiones violentas sólo sirven, en cualquier caso, para confirmar ética y políticamente el acierto de tales determinaciones judiciales, que expresan a las claras el legítimo derecho de la democracia a defenderse de los desaprensivos.