Más que una feria
01/10/2010 - 09:45
EDITORIALES
La XXVII edición de la Feria Apícola abría ayer sus puertas con aire renovado. No es sólo el aliciente de la Ruta de las Tapas sino la gran carpa que cubre la Plaza de la Hora lo que parece indicar que la feria vive una nueva etapa. Una época en la que no sólo se ha sentado, gracias a su amplia tradición, como cita indispensable para los profesionales del sector sino como cita ineludible para los amantes del turismo y el buen comer.
Mientras que los apicultores aprovechan estos días para conocer las últimas novedades para el tratamiento de las abejas o discuten sobre la situación que atraviesa el sector, el visitante puede degustar unos sabrosos aperitivos a base de miel o conocer todo tipo de productos elaborados a base del trabajo de la abeja.
Por eso la feria también se ha convertido en un gran atractivo turístico. Y a partir de ahora más aún. Ayer la consejera de Turismo y Artesanía, Magdalena Valerio, anunciaba la próxima creación de varias rutas turísticas basadas en los productos alimentarios con Denominación de Origen de Castilla-La Mancha, entre los que no puede faltar la miel de La Alcarria. Se suma esta iniciativa a otras tres que ya están en marcha como es la ruta turístico-literaria Viaje a la Alcarria, la de los castillos y la de 52 fines de semana diferentes en Castilla-La Mancha lo que vienen a corroborar los muchos encantos que tienen los pueblos alcarreños y que pueden convertirse en el sustento de muchas economías familiares. Solamente falta el empuje que supone el desarrollo de la iniciativa privada para crear una infraestructura hostelera adecuada a la demanda y una correcta promoción, que en localidades como Pastrana ya empieza a dar sus resultados.
Por eso la feria también se ha convertido en un gran atractivo turístico. Y a partir de ahora más aún. Ayer la consejera de Turismo y Artesanía, Magdalena Valerio, anunciaba la próxima creación de varias rutas turísticas basadas en los productos alimentarios con Denominación de Origen de Castilla-La Mancha, entre los que no puede faltar la miel de La Alcarria. Se suma esta iniciativa a otras tres que ya están en marcha como es la ruta turístico-literaria Viaje a la Alcarria, la de los castillos y la de 52 fines de semana diferentes en Castilla-La Mancha lo que vienen a corroborar los muchos encantos que tienen los pueblos alcarreños y que pueden convertirse en el sustento de muchas economías familiares. Solamente falta el empuje que supone el desarrollo de la iniciativa privada para crear una infraestructura hostelera adecuada a la demanda y una correcta promoción, que en localidades como Pastrana ya empieza a dar sus resultados.