Molinos de futuro
01/10/2010 - 09:45
EDITORIALES
Ayer se inauguraba el parque eólico Dos Pueblos, una instalación de Iberdrola situada en los términos municipales de Miedes de Atienza y Bañuelos, y que cuenta con 10 molinos aerogeneradores de 2 megawatios de potencia cada uno. La instalación de estos 20 megawatios supone generación de energía para el consumo anual de unas 70.000 personas.
Los molinos instalados pertenecen al modelo G87 de Gamesa, (de entre 67 y 100 metros de altura y un rotor de 87 metros de diámetro) y se calcula que los 20 mw de energía limpia supondrán evitar la emisión de 42.500 toneladas de CO2 a la atmósfera y de 10.400 toneladas equivalentes de petróleo. Pero lejos de las bondades medioambientales que implica la potenciación de la energía eólica, para pueblos como Miedes de Atienza y Bañuelos esta infraestructura se convierte en un flotador económico que evita su total hundimiento.
De hecho, la instalación del parque supondrá una importante inyección económica para los dos consistorios locales, pueblos en los que apenas viven 120 personas en estos momentos (90 en Miedes y 24 en Bañuelos)además de implicar la creación de cinco nuevos puestos de trabajo directos por parte de Iberdrola: un operador, un jefe de zona, dos empleados de mantenimiento y una persona dedicada al seguimiento de la avifauna.
En una provincia que sufre una despoblación tan intensa como Guadalajara, la instalación de parques eólicos debe repercutir favorablemente, tanto a los propietarios de los terrenos, como en los municipios y en las empresas concesionarias. El desarrollo de la energía eólica debe ser altamente satisfactorio para todos los sectores y se deben garantizar los derechos de todos para que el reparto de la riqueza sea lo más justo posible intentando que se genere un mayor desarrollo rural y unas expectativas que no existirían sin los aerogeneradores.
De hecho, la instalación del parque supondrá una importante inyección económica para los dos consistorios locales, pueblos en los que apenas viven 120 personas en estos momentos (90 en Miedes y 24 en Bañuelos)además de implicar la creación de cinco nuevos puestos de trabajo directos por parte de Iberdrola: un operador, un jefe de zona, dos empleados de mantenimiento y una persona dedicada al seguimiento de la avifauna.
En una provincia que sufre una despoblación tan intensa como Guadalajara, la instalación de parques eólicos debe repercutir favorablemente, tanto a los propietarios de los terrenos, como en los municipios y en las empresas concesionarias. El desarrollo de la energía eólica debe ser altamente satisfactorio para todos los sectores y se deben garantizar los derechos de todos para que el reparto de la riqueza sea lo más justo posible intentando que se genere un mayor desarrollo rural y unas expectativas que no existirían sin los aerogeneradores.