Octubre negro para el desempleo
01/10/2010 - 09:45
Editorial
Es una ecuación sencilla, la crisis financiera hace que se disparen las cifras de desempleo. Las empresas no encuentran crédito para sus proyectos y, para lograr sobrevivir, no pocas se ven obligadas a reducir sus plantillas, uno de los gastos más importantes en cualquier mercantil. En
Guadalajara saltaron las alarmas en septiembre cuando se conoció que las cifras habían superado esa psicológica cifra de los 10.000 parados. Octubre no fue mejor y ya se han superado los 11.000. Son cifras que no se registraban en la provincia desde principios de los noventa. Los años de bonanza económica situaban los números en torno a los 5.000 parados en una Guadalajara que no paraba de crecer. Pero los efectos encadenados que provocan las crisis económicas son tozudos. Los más vulnerables, los trabajadores temporales, que ya han comenzado a salir de las factorías provinciales. El sector servicios y el de la construcción, los que antaño fueron motores económicos, sufren ahora de forma especial los efectos de este momento de desaceleración económica. Guadalajara está inmersa en un contexto de crisis financiera que hace prever que los que hasta ahora se conocen no serán los únicos Expedientes de Regulación de Empleo que se aprueben en la provincia. Los agentes sociales, sindicatos principalmente, hablan de una situación dramática. El Gobierno central sigue ideando medidas para ayudar a los parados a superar este momento de dificultad, ahora con descuentos en la hipoteca. Sin embargo, el presidente de la patronal regional, Jesús Bárcenas, denunciaba este mismo lunes que las ayudas del Gobierno no están llegando a las pymes ni a la sociedad. El plan gubernamental pretendía garantizar la solidez del sector financiero para que todo el sistema económico volviera a funcionar. Sin embargo, por ahora, ése sector ha sido el único en salvarse de una situación que roza ya lo dramático. Las entidades financieras, una vez garantizada la ayuda del Gobierno, deben acudir sin demora al rescate de las empresas que forman el tejido empresarial de este país. De lo contrario, se cumplirán las previsiones de la CEOE, que augura una tasa de paro del 17% en 2010.