Otra colleja del informe PISA
20/09/2013 - 00:00
Como contrapeso a los éxitos de alguno de nuestros deportistas, con Rafael Nadal como modelo, nos llegan noticias a diario en las que se da cuenta de la manifiesta indigencia que padecemos en otros aspectos de la vida, algunos ciertamente fundamentales como hemos podido ver una vez repasando el llamado informe PISA. Sí, ese que de vez en cuando saca a la luz el momento actual por cuanto a la preparación de niños y jóvenes se refiere, tomando como campo de estudio los países de la OCDE, en donde, mal que nos pese, seguimos ocupando uno de los últimos puestos. El capital intelectual se ha convertido en un bien preciado para las empresas, de ahí que la capacidad individual, con el talento como moneda de cambio, se haya empezado a disparar, por lo cual los responsables de PISA insisten en que se vaya aumentando el número de estudiantes que destaquen a la vez en comprensión lectora, matemáticas y ciencias; es decir, alumnos todo terreno como los llama la revista que me ha prestado los datos. Se trata de un reto difícil, muy difícil de alcanzar, que sólo lo consiguen un 4,4 % de alumnas de 15 años y un 3,8 de alumnos, como media, en los países de la OCDE. Por lo que se refiere a España, sólo un 1,3 % de alumnos lo logran. A la cabeza -ya a nivel mundial- servimos el dato de Shangai y de Singapur que alcanzan el tope del 14,6 % y el 12,3, respectivamente.
No dudo que habrá lectores que se indignen -a mí me ocurre- al conocer estos datos, pensando en el futuro nada halagüeño de nuestra juventud, dada la situación laboral en nuestro país y en tantos más de nuestro entorno. Urge poner remedio, un remedio que no tiene otra salida posible que la del trabajo personal, la preparación a conciencia de nuestros jóvenes para competir en igualdad de condiciones con los de otros países, pues de ellos y para ellos es el futuro que ya sentimos llamar a la puerta.Dentro de poco se pondrá en juego una nueva Ley de Educación, en la que parece ser se pretende que prime el esfuerzo personal como valor, algo que no todos aceptan ni siquiera ante la realidad objetiva que tenemos delante. Ya se ha anunciado por un importante sector de nuestra sociedad que la nueva Ley, si llega a promulgarse y a ponerse en práctica, durará hasta el próximo cambio de gobierno.
En Andalucía, ha sido noticia días atrás la queja del profesorado a causa de las presiones que recibe de parte de la Administración Autonómica pidiendo que se aumente la nota de los alumnos como solución al elevado número de suspensos. Tremendo el panorama actual ahora que empieza el curso, y pésimo el que tenemos por delante. Existe un único remedio, que es conocer la situación y sumar esfuerzos, es decir, ponerse de una vez por todas a tirar del carro en un mismo sentido; pues el problema nos afecta a todos por igual y a la nación en su conjunto. Eso no es lo nuestro -me dirás-, ya lo sé; pero como en todo seremos nosotros quienes paguemos las consecuencias, algo que frente a la opinión mundial ya hemos empezado a notar.