Otra Molina es posible

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

El comentario
TEODORO ALONSO - Periodista
Urante toda la modernidad, Molina, como ciudad ha ido perdiendo importancia gradualmente, porque su pasada grandeza se basaba en los principios que regían el Antiguo Régimen y que suponían los privilegios de determinadas clases o de ciudades de señorío como Molina a costa de las aldeas de su jurisdicción.
Sufrió los desastres de la guerra de Independencia y participó en las cortes de Cádiz, pero las reformas liberales, le quitaron los anacrónicos privilegios, sin que supiera beneficiarse de las novedades de modernidad: carreteras principales, ferrocarriles o industrias.

Todo siguió igual sin apenas cambios materiales y económicos y, con la misma mentalidad de ensoñación en el pasado, los molineses fueron sobreviviendo como tenderos de la comarca, hasta que llegó la gran ventolera de la emigración, dejando vacíos los pueblos, con sólo unos pocos agricultores y ganaderos mecanizados, y los comercios de Molina sin apenas clientes.

Pero estamos ya en el siglo XXI y algunas gentes, de Molina y de los pueblos, intentan oler los nuevos vientos y tratar de estar a la altura de las nuevas oportunidades y alternativas. Es lo que intentó Pedro Herranz, el anterior alcalde, y lo intentan los de la plataforma de La Otra Guadalajara. No se resignan a que esta sea una tierra de silencio, vacía, y sin esperanza. Son pocos y, a veces, mal comprendidos, pero han encontrado y escucha y apoyo en el Presidente de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, llegando a algunos compromisos efectivos importantes.

La Otra Guadalajara convocó a una jornada de reflexión el pasado día 14. Eché de menos el entusiasmo de la jornada del pasado agosto, pero en la reunión salieron temas y reflexiones importantes:
1. .No se puede esperar que nos llegue de fuera el remedio a todos nuestros males y desde aquí podemos comenzar a cuidar mejor nuestro patrimonio, la buena presentación de la ciudad y los pueblos, la arquitectura popular y el arte que atesora la comarca, y que junto con el cuidado del medio ambiente, son recursos importantes para una sociedad de servicios y para la calidad de vida de todos, residentes, vinculados y viajeros.

2. Hay que seguir batallando hasta mentalizar a los alcaldes y a la población de la necesidad de una institución que represente a toda la comarca, que muy bien puede ser La Común, con siete siglos de existencia.

3. Molina como ciudad necesita modernizarse con mejores prestaciones, limpieza de calles, aceras y plazas, jardinería y árboles, que den una mejor imagen de toda la ciudad, espejo y representación de todos los pueblos de la comarca.

4. La sociedad de servicios es también de la información. Necesitamos mejores y rápidas telecomunicaciones. Pueden contribuir para atrer a nuevos pobladores. Bienvenido el proyecto de tres nuevas casas por pueblo para es fin. Continuará.