Palabra maldita

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

El CALENDARIO
Pedro Villalar
La palabra maldita, proscrita, es “trasvase”. Tanto es así que la escasez de agua para abastecer Barcelona, y que se puede resolver mediante algunos trasvases técnicamente muy simples, ha suscitado la descabellada solución de aportarla por barco, a unos costes que en ningún caso bajarían de los 10 euros por metro cúbico. Un verdadero disparate.
Pero al fin parece que está cundiendo el sentido común: el departamento catalán de Medio Ambiente se dispone a trasvasar agua desde el Segre al Llobregat. Son apenas 14 kilómetros. Y asimismo, se baraja la posibilidad de prolongar la conducción que, desde el Ebro, surte de agua a Tarragona (las últimas lluvias en la cabecera del río anuncian avenidas y excedentes muy cuantiosos).

Pero que nadie piense que va a haber verdaderos “trasvases”: la palabra es tan políticamente incorrecta que el agua del Segre se tomará mediante una “captación provisional y desmontable” que será retirada si desaparece la sequía o cuando se concluya la desalinizadora. Estupidez se llama la figura.