Pan para hoy...
01/10/2010 - 09:45
EDITORIALES
Después de días, y se podría decir que de meses enteros sin que cayese una gota de agua, parece que las lluvias registradas durante la pasada semana han venido, nunca mejor dicho, como caídas del cielo. Estas precipitaciones favorecen la suspensión de la puesta en marcha del bombeo del emergencia previsto por la Mancomunidad de Aguas del Sorbe (MAS) y que se iba a activar a partir del 1 de mayo.
La situación de prealerta ha desaparecido después de que el embalse de Beleña haya almacenado hasta 38,36 hectómetros cúbicos, situando las reservas al 72,10 por ciento de su capacidad total.
También, la reserva de agua de los embalses de la cabecera del Tajo -Entrepeñas y Buendía- ha aumentado 16 hectómetros cúbicos en los últimos siete días y está en 274 hectómetros gracias a las persistentes lluvias caídas en la última semana. Sin embargo, pese a los buenos datos, ni la Mancomunidad descarta que a finales de verano haya que tomar medidas, ni la cabecera del Tajo se libra de seguir padeciendo el cuarto año consecutivo de la peor sequía registrada en la zona.
Quedan muchos meses para que llegue el verano y las perspectivas, a pesar de esta ligera recuperación, no son optimistas. No se puede negar que, ante esta situación, la garantía está en la contención del consumo. Gracias a esa concienciación los españoles consumimos, el pasado año, un billón de litros menos, lo que supuso un ahorro, según los estamentos oficiales, equivalente al consumo anual de 14 millones de españoles. A pesar de ello, mucha parte de ese esfuerzo se convierte en inútil pues miles de litros se pierden por las cañerías, debido al mal estado de la red de abastecimiento. Esos son los dos aspectos básicos en los que se tiene que asentar la política de contención de gasto de agua. Para conseguir la optimización de ambos, queda mucho camino para recorrer y su potenciación es fundamental si no queremos que el agua sea pan para hoy y hambre para mañana.
También, la reserva de agua de los embalses de la cabecera del Tajo -Entrepeñas y Buendía- ha aumentado 16 hectómetros cúbicos en los últimos siete días y está en 274 hectómetros gracias a las persistentes lluvias caídas en la última semana. Sin embargo, pese a los buenos datos, ni la Mancomunidad descarta que a finales de verano haya que tomar medidas, ni la cabecera del Tajo se libra de seguir padeciendo el cuarto año consecutivo de la peor sequía registrada en la zona.
Quedan muchos meses para que llegue el verano y las perspectivas, a pesar de esta ligera recuperación, no son optimistas. No se puede negar que, ante esta situación, la garantía está en la contención del consumo. Gracias a esa concienciación los españoles consumimos, el pasado año, un billón de litros menos, lo que supuso un ahorro, según los estamentos oficiales, equivalente al consumo anual de 14 millones de españoles. A pesar de ello, mucha parte de ese esfuerzo se convierte en inútil pues miles de litros se pierden por las cañerías, debido al mal estado de la red de abastecimiento. Esos son los dos aspectos básicos en los que se tiene que asentar la política de contención de gasto de agua. Para conseguir la optimización de ambos, queda mucho camino para recorrer y su potenciación es fundamental si no queremos que el agua sea pan para hoy y hambre para mañana.