Pere Martí se despide del Deportivo Guadalajara: “Era un cambio necesario”

13/01/2026 - 13:21 Alberto Moreno Pérez

Pere Martí dijo adiós este martes al banquillo del Deportivo Guadalajara en una rueda de prensa cargada de emoción, sinceridad, lágrimas y agradecimientos.

El ya exentrenador morado explicó los motivos de su marcha tras año y medio al frente del equipo, una etapa marcada por el éxito deportivo inicial, el desgaste posterior y un fuerte vínculo personal con el club, la ciudad y la afición.

“Más que una decisión puntual, era algo necesario”, señaló Martí, quien incidió en la importancia de las dinámicas en el fútbol. “No éramos tan buenos el año pasado como para hacer todo lo que hicimos, pero la dinámica era muy positiva. Ahora no somos tan malos para estar donde estamos, pero la negatividad y el pesimismo hacían necesario un cambio”.

El técnico, acompañado en su comparecencia por el presidente del club Carlos Ávila y el director deportivo, Néstor Susaeta, quiso subrayar que la decisión se tomó desde la honestidad y la responsabilidad, tras muchas conversaciones con la dirección deportiva y el club. “Hemos intentado alargar al máximo la posibilidad de cambiar la situación, pero llegó un momento en el que sentí que no tenía la energía suficiente para ayudar al equipo como necesitaba”.

Uno de los momentos más emotivos de la comparecencia llegó al hablar del respaldo recibido tras conocerse su salida. Martí reconoció que le impactó profundamente la reacción de la afición: “No ha habido ni un solo mensaje negativo. Todo ha sido cariño. Eso emociona mucho y te hace sentir orgulloso de la huella que dejas”.

Visiblemente afectado, recordó cómo llegó a Guadalajara hace año y medio y todo lo vivido desde entonces. “Lo que he experimentado aquí es muy difícil de vivir en el fútbol. Con el club, con los jugadores, con la gente y con la afición. Tener que despedirte de esto es jodido”.

Martí explicó que el desgaste emocional y personal ha sido clave en su decisión. Reconoció haber ido perdiendo energía con el paso de las semanas, especialmente tras los malos resultados, y admitió que ese desgaste le impedía rendir como exige su profesión. “Ser entrenador requiere mucha energía para tirar del carro, y yo ya no la tenía”.

Pese a la situación deportiva, el técnico no quiso reprochar nada a nadie. Al contrario, tuvo palabras de agradecimiento para el club, el vestuario y la afición. “Hasta el último partido el apoyo fue total. En otro sitio se podría haber montado cualquier circo y aquí no pasó nada. Eso dice mucho de este club”.

En el plano deportivo, evitó entrar en autocríticas profundas sobre decisiones pasadas. “De todo se aprende, pero es fácil hablar a posteriori cuando las cosas no salen. Todo lo que hicimos fue consensuado y pensando en lo mejor para el equipo”.

Sobre su legado, Martí fue claro: se va sintiéndose un alcarreño más. “Este es mi equipo, esta es mi ciudad y esta es mi afición. Dejo amigos aquí y esta será siempre mi casa”. De hecho, aseguró que seguirá regresando a Guadalajara.

En cuanto al futuro inmediato, el técnico explicó que su prioridad será su familia. “Ahora toca estar con mis hijas y darle cariño al fútbol desde la distancia. Seguiré al Dépor, eso seguro”.

Convencido de que el cambio en el banquillo puede revertir la situación, Martí apeló una vez más a las dinámicas del fútbol. “Con un nuevo estímulo, fichajes y un nuevo entrenador, estoy seguro de que esto va a cambiar. Estos jugadores tienen capacidad de sobra”.

La despedida terminó con un mensaje directo a la afición, entre aplausos y emoción: “Gracias por el cariño que he recibido. No sé si lo merezco tanto, pero lo llevaré siempre conmigo. Este es mi equipo, mi ciudad y mi afición”.

El Deportivo Guadalajara cierra así una etapa significativa de su historia reciente, marcada por el liderazgo humano y deportivo de Pere Martí, cuyo paso por el club deja una huella difícil de borrar.