Por la igualdad
01/10/2010 - 09:45
EDITORIALES
Hay quien aprovecha la festividad del día 1 de mayo para disfrutar de los primeros rayos de sol gracias al megapuente que hay en la Comunidad de Madrid y quien espera ese día para salir a la calle a reivindicar mejoras salariales. Ese era el caso de los representantes sindicales, y cientos de personas, que ayer participaron en la tradicional manifestación del primero de mayo.
En esta ocasión, las pancartas defenderán un único lema: Es el momento de la igualdad, el salario digno y la inversión productiva. La situación laboral empieza a trasmitir la desaceleración de la economía a los hogares alcarreños y bajo esa coyuntura se entiende, mejor que nunca, la necesidad de mejorar la productividad. Sin embargo, la igualdad se convierte en el eterno caballo de batalla. Cuanto más se evidencia el hecho de que la discriminación perpetúa la pobreza, impide el desarrollo, la productividad y la competitividad, y además provoca inestabilidad política, más difícil resulta tolerar su existencia.
Un nuevo informe de la OIT muestra que la discriminación, especialmente en razón del sexo o el color, sigue existiendo en el mundo. El informe La igualdad en el trabajo: afrontar los retos que se plantean hace responsable de la constante discriminación a los prejuicios, a los estereotipos y a las instituciones con prejuicios que han resistido a décadas de esfuerzos legislativos y medidas políticas adoptadas por los gobiernos, las personas trabajadoras y las entidades empleadoras contra la desigualdad de trato en el trabajo.
En estos momentos, España lleva la iniciativa en políticas de igualdad y tiramos de Europa, que nos mira con muy buenos ojos y nos observa sobre todo lo que hemos avanzado en este aspecto. De hecho, la normativa comunitaria dice que nadie puede ser discriminado en su puesto de trabajo.
Sin embargo queda mucho por hacer para conseguir acabar con cientos de denuncias que todavía, hoy, existen. Ayer Guadalajara puso un nuevo granito de arena en ese camino que se empezó hace décadas.
Un nuevo informe de la OIT muestra que la discriminación, especialmente en razón del sexo o el color, sigue existiendo en el mundo. El informe La igualdad en el trabajo: afrontar los retos que se plantean hace responsable de la constante discriminación a los prejuicios, a los estereotipos y a las instituciones con prejuicios que han resistido a décadas de esfuerzos legislativos y medidas políticas adoptadas por los gobiernos, las personas trabajadoras y las entidades empleadoras contra la desigualdad de trato en el trabajo.
En estos momentos, España lleva la iniciativa en políticas de igualdad y tiramos de Europa, que nos mira con muy buenos ojos y nos observa sobre todo lo que hemos avanzado en este aspecto. De hecho, la normativa comunitaria dice que nadie puede ser discriminado en su puesto de trabajo.
Sin embargo queda mucho por hacer para conseguir acabar con cientos de denuncias que todavía, hoy, existen. Ayer Guadalajara puso un nuevo granito de arena en ese camino que se empezó hace décadas.