Primavera invernal
01/10/2010 - 09:45
EL COMENTARIO
Enrique G. Jordá - Periodista
La primavera ha venido
En un santiamén, hemos cruzado el umbral que nos separa del invierno sin darnos cuenta. Atrás quedaron los carnavales, las plomizas elecciones y la vacacional Semana Santa. Jornadas de sol y hielo en el invierno alcarreño.
Decía el maestro y poeta libanés Gibran que en el corazón de todos los inviernos vive una primavera palpitante, y añadía y detrás de cada noche, viene una sonriente aurora. Lo de sonriente, en nuestro caso, debe ser por el frío helador de las mañanas alcarreñas que nos estira la epidermis facial provocándonos una suave sonrisa.
Tengo la sensación de que el tiempo ha volado desde el inicio del año. El Tempus fugit, lema de adorno en algunos relojes, se me ha hecho presente finalizando un mes de marzo plagado de acontecimientos. Algunos tradicionales como la Semana Santa, cuyas celebraciones tienen lugar en toda España sin exceptuar ninguna comunidad autónoma ni provincia. ¡Curioso! Es cierto que con la idiosincrasia de cada lugar y región, pero con un único sentimiento pasional acompañado de incienso, tambores y silencio. El otro evento, mucho menos pasional, ha sido las elecciones, de las que después de unos días de tranquilidad informativa, acaparan de nuevo los titulares de los distintos medios. Así que entre máscaras, urnas y penitentes, nos hemos plantado en las puertas del mes de abril.
Con todo, sigo teniendo la precipitada sensación de que el tiempo ha pasado demasiado rápido. Sentimiento, por otra parte, muy común en el mundo de la comunicación. Los tiempos se han acelerado sobremanera con las nuevas tecnologías de la información. Recuerdo hace ya algunos años un manifiesto firmado por grandes pensadores y expertos mundiales, en el que, aparte de estar a favor del desarrollo y del progreso en todos los campos de las ciencias y de las artes, se pedía, entre otras cosas, pausar el mercado de las innovaciones. Algo que después de los años, no sólo no se ha cumplido, sino que incluso se ha acelerado y complicado. Sirva como ejemplo la celebración hoy en todo el mundo y por vez primera del Document Freedom Day (DFD), el día de los documentos libres, una jornada para llamar la atención sobre la necesidad de utilizar estándares abiertos en los archivos digitalizados de información. Algo imprescindible en el, cada vez más, informatizado mundo en el que vivimos. Por esta razón, se celebran distintas actividades en diversos lugares del mundo, entre los que se encuentran algunas ciudades españolas. Buena y vital iniciativa para la buena salud del mundo de la ofimática.
Tengo la sensación de que el tiempo ha volado desde el inicio del año. El Tempus fugit, lema de adorno en algunos relojes, se me ha hecho presente finalizando un mes de marzo plagado de acontecimientos. Algunos tradicionales como la Semana Santa, cuyas celebraciones tienen lugar en toda España sin exceptuar ninguna comunidad autónoma ni provincia. ¡Curioso! Es cierto que con la idiosincrasia de cada lugar y región, pero con un único sentimiento pasional acompañado de incienso, tambores y silencio. El otro evento, mucho menos pasional, ha sido las elecciones, de las que después de unos días de tranquilidad informativa, acaparan de nuevo los titulares de los distintos medios. Así que entre máscaras, urnas y penitentes, nos hemos plantado en las puertas del mes de abril.
Con todo, sigo teniendo la precipitada sensación de que el tiempo ha pasado demasiado rápido. Sentimiento, por otra parte, muy común en el mundo de la comunicación. Los tiempos se han acelerado sobremanera con las nuevas tecnologías de la información. Recuerdo hace ya algunos años un manifiesto firmado por grandes pensadores y expertos mundiales, en el que, aparte de estar a favor del desarrollo y del progreso en todos los campos de las ciencias y de las artes, se pedía, entre otras cosas, pausar el mercado de las innovaciones. Algo que después de los años, no sólo no se ha cumplido, sino que incluso se ha acelerado y complicado. Sirva como ejemplo la celebración hoy en todo el mundo y por vez primera del Document Freedom Day (DFD), el día de los documentos libres, una jornada para llamar la atención sobre la necesidad de utilizar estándares abiertos en los archivos digitalizados de información. Algo imprescindible en el, cada vez más, informatizado mundo en el que vivimos. Por esta razón, se celebran distintas actividades en diversos lugares del mundo, entre los que se encuentran algunas ciudades españolas. Buena y vital iniciativa para la buena salud del mundo de la ofimática.