Profesionales de la política
01/10/2010 - 09:45
EL COMENTARIO
Juan Luis Francos - Escritor
El guirigay que se está montando en el PP, que es serio pero no tanto como algunos interesados pretenden hacernos ver, no es nuevo en un partido político cuando pierde unas elecciones generales por segunda vez. No hay que hacer más que mirar atrás y ver lo que ocurría con el PSOE hace algunos años. Con unos nombres o con otros el PP, o mejor dicho sus ideas, saldrán adelante.
La unidad de España, la lucha contra el terrorismo, la situación en el centro derecha, la igualdad entre las Autonomías y la iniciativa privada son sus ideologías fundamentales y ahí están, arropadas por más de diez millones de votantes y a poco que se sepa vender lo que se quiere, subirán los que le concedan su voto.
El problema, por llamarle de alguna manera, es que en el PP hay pocos políticos profesionales, la mayoría de sus dirigentes son personas con carreras universitarias que, en muchos casos, tienen ganadas oposiciones de campanillas y cuando las cosas no les pintan a su gusto cogen el pendengue y se van. Están en política por devoción. Lo malo hubiera sido que tuvieran que seguir agarrados al partido porque no tienen otra salida.
Mi amigo Heliodoro, muy inteligente él, hace tiempo que dice que la juventud debe dedicarse a formarse sin pensar en integrarse en la política activa. Si cuando estén hechos, formados y cuajados quieren entrar en la cosa pública, muy bien, pero que su formación les permita salir de ella en cuanto sea necesario. Cree que es un error mantener a Nuevas Generaciones del PP, a las Juventudes Socialistas y a las de cualquier partido porque, con ello, se están formando políticos profesionales sin más salida que la política y con poca base para afrontar la vida fuera de ella.
Ejemplo claro de políticos profesionales son los que están en las regiones catalana y vasca, más ocupados en vender el mensaje contra España y en la seudoindependencia, pensando más en asegurarse el corralito que en el bien común. Así les va, vascos y catalanes de forma lenta, pero segura, no paran de perder terreno en el campo económico y prestigio en el resto de España. Madrid, la gran atacada desde el socialismo y desde los nacionalismos, año a año gana en el terreno económico, ya se ha colocado a la cabeza de España, y prestigio en nuestra nación y fuera de ella. Y en Castilla-La Mancha, qué pasa; ¿estamos conformes con el estancamiento?, ¿no protestamos ante Estatutos que van en contra de solidaridad que tanto necesitamos? ¿No levantamos la voz ante el pretendido referendo de Ibarreche? No quisiera pensar Heliodoro que estamos haciendo el corralito con profesionales de la política que desde el gobierno de la región niegan el pan y la sal a los que no le votaron para más asegurarse el, para algunos, necesario corralito.
El problema, por llamarle de alguna manera, es que en el PP hay pocos políticos profesionales, la mayoría de sus dirigentes son personas con carreras universitarias que, en muchos casos, tienen ganadas oposiciones de campanillas y cuando las cosas no les pintan a su gusto cogen el pendengue y se van. Están en política por devoción. Lo malo hubiera sido que tuvieran que seguir agarrados al partido porque no tienen otra salida.
Mi amigo Heliodoro, muy inteligente él, hace tiempo que dice que la juventud debe dedicarse a formarse sin pensar en integrarse en la política activa. Si cuando estén hechos, formados y cuajados quieren entrar en la cosa pública, muy bien, pero que su formación les permita salir de ella en cuanto sea necesario. Cree que es un error mantener a Nuevas Generaciones del PP, a las Juventudes Socialistas y a las de cualquier partido porque, con ello, se están formando políticos profesionales sin más salida que la política y con poca base para afrontar la vida fuera de ella.
Ejemplo claro de políticos profesionales son los que están en las regiones catalana y vasca, más ocupados en vender el mensaje contra España y en la seudoindependencia, pensando más en asegurarse el corralito que en el bien común. Así les va, vascos y catalanes de forma lenta, pero segura, no paran de perder terreno en el campo económico y prestigio en el resto de España. Madrid, la gran atacada desde el socialismo y desde los nacionalismos, año a año gana en el terreno económico, ya se ha colocado a la cabeza de España, y prestigio en nuestra nación y fuera de ella. Y en Castilla-La Mancha, qué pasa; ¿estamos conformes con el estancamiento?, ¿no protestamos ante Estatutos que van en contra de solidaridad que tanto necesitamos? ¿No levantamos la voz ante el pretendido referendo de Ibarreche? No quisiera pensar Heliodoro que estamos haciendo el corralito con profesionales de la política que desde el gobierno de la región niegan el pan y la sal a los que no le votaron para más asegurarse el, para algunos, necesario corralito.