Quiique Jiménez: “La historia del Chiloeches merecía una salida digna”
Guadalajara vuelve a quedarse sin fútbol sala de elite. Pasó con el Gestesa –desapareció tras disfrutar la aventura de la máxima categoría–, también con el Brihuega FS –tuvo que renunciar al ascenso a Primera división después de haberlo conseguido en la cancha– y ahora, el CD Chiloeches ha abandonado su plaza en el fútbol sala nacional.
Después de apurar todas las opciones posibles durante semanas, el club ha renunciado a la inscripción en la Segunda División femenina. Un golpe durísimo para una entidad que hace apenas unos meses competía en la élite nacional, pero que ha preferido dar un paso atrás antes que poner en riesgo todo un proyecto construido durante casi dos décadas.
“Han sido unos días muy duros. Es la decisión más dolorosa que hemos tomado nunca”, reconoce Quique Jiménez, uno de los responsables del club, todavía con la emoción a flor de piel. “Estamos pasando unos días de duelo, pero creemos que era lo más responsable con el club y con nuestra historia”.
La renuncia no responde a problemas económicos, sino a una realidad deportiva cada vez más difícil de sostener. El descenso desde Primera División provocó una auténtica revolución en la plantilla. Las buenas actuaciones de muchas jugadoras despertaron el interés de clubes con mayor potencial y las ofertas no tardaron en llegar. “Estar en Primera ha sido un escaparate. Muchas jugadoras recibieron propuestas muy interesantes y decidieron aprovecharlas. A eso se unieron retiradas por motivos personales, lesiones y otras circunstancias. Prácticamente ninguna continuaba respecto al año pasado”, explica Jiménez.
La directiva intentó reconstruir el equipo hasta el último momento. Contactó con representantes, estudió incorporaciones nacionales e incluso internacionales, pero el mercado resultó inasumible para un club que siempre ha vivido alejado de los grandes presupuestos. “Nosotros nunca hemos fichado diez jugadoras. Siempre hemos incorporado dos o tres como mucho y completábamos con gente de la casa. Ahora el mercado está disparado. Muchas futbolistas de Madrid piden cantidades que no podemos asumir y, además, ni siquiera te garantizan venir”, lamenta.
El club esperó hasta el límite del plazo para tomar una decisión definitiva. “Apuramos todas las posibilidades. No podíamos construir un equipo en dos meses y veíamos imposible hacerlo en el poco tiempo que quedaba para empezar la pretemporada. No teníamos garantías y había que decidir”.
Diecisiete años de historia
La noticia pone fin, al menos de forma temporal, a una de las trayectorias más brillantes del deporte femenino provincial. Diecisiete temporadas consecutivas en Segunda División, el histórico ascenso a Primera y el privilegio de llevar el nombre de Chiloeches por las principales pistas del país forman parte ya de la historia del club. “Ha sido el equipo que nos ha puesto en todos los periódicos de España. Hemos traído a Chiloeches a campeonas del mundo y jugadoras de la selección española. Esa experiencia y ese orgullo no nos los quita nadie”, afirma.
Pese al desenlace, Jiménez no se arrepiente de haber vivido el sueño de la máxima categoría. “Si pudiera volver atrás, volveríamos a subir. Ha sido un año muy duro, pero también muy bonito. Esa experiencia merece la pena”.
Un problema de mercado
El dirigente explica que el principal obstáculo no ha sido el dinero, sino la dificultad para encontrar jugadoras en un entorno cada vez más competitivo. “El problema no es económico. Siempre hemos sido un club estable. Lo que ocurre es que el mercado ha cambiado. Antes en Segunda casi nadie cobraba y ahora es raro encontrar una jugadora que juegue gratis. Además, en Madrid tienes tres equipos en Primera, seis en Segunda y varios filiales de clubes de élite que resultan muy atractivos para las jóvenes”.
Durante años, el CD Chiloeches se sostuvo gracias a una sólida base de futbolistas formadas en el propio club. Sin embargo, esa generación fue creciendo y muchas acabaron dando el salto a categorías superiores: “Siempre nos hemos nutrido de nuestras jugadoras. Pero van cumpliendo años, reciben ofertas y llega un momento en que no hemos sido capaces de reconstruir esa base al ritmo que necesitábamos”.
Pensando en el futuro
Lejos de interpretar la decisión como un final, el club quiere verla como un punto y aparte. “No es echarse atrás, es dar un paso a un lado. La semilla está plantada y quién sabe si dentro de unos años volveremos a estar peleando arriba”, asegura Jiménez.
La entidad mantiene su estructura y trabaja para sacar adelante el resto de equipos, incluido un conjunto femenino en categoría autonómica que garantice la continuidad del proyecto.
“El club sigue. Queremos que en Chiloeches se siga respirando fútbol sala. Las categorías vienen marcadas por las circunstancias de cada momento, pero nuestra obligación es asegurar que el club continúe”.
Agradecimiento
Antes de cerrar una de las entrevistas más difíciles que ha concedido, Quique Jiménez quiso enviar un mensaje de agradecimiento a todos los que han acompañado al CD Chiloeches durante estos años. “Solo podemos dar las gracias. A todas las jugadoras que han pasado por el club, a entrenadores, técnicos, patrocinadores, instituciones y, sobre todo, a la afición. Siempre han estado ahí, animándonos cuando más lo necesitábamos”, destaca.
La renuncia supone un golpe para el deporte de Guadalajara, pero en Chiloeches prefieren quedarse con la imagen construida durante tantos años antes que arriesgarla con una temporada condenada desde el inicio. “Era mejor tomar esta decisión ahora que encontrarnos a mitad de temporada sin jugadoras, con deudas o haciendo el ridículo por los campos. La historia del club merecía una salida digna”.