Reclamación

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

CARTAS AL DIRECTOR
NOEMÍ ARNAIZ - Alovera
El día 25 de Febrero de 2008, acudo al Hospital Universitario de Guadalajara a las 7:58, previa llamada del Hospital, para ingresar en CMA (Cirugía Mayor Ambulatoria), para realización de cirugía programada de Sinus Pilonidal. Según la hoja de programaciones, la intervención está prevista para las 10:30.
Alo largo de la mañana, una vez rebasada la hora de mi intervención quirúrgica, observo que el resto de los pacientes de CMA son llevados a quirófano e intervenidos, excepto dos personas, a las que se les anula su intervención, por lo que hay dos operaciones menos que las programadas inicialmente a lo largo de la mañana. Este hecho, no hace que mi intervención se adelante, sino que se posponga, de tal manera que a las 14:30, el Coordinador, me informa que por prolongación en los quirófanos, no se va a realizar mi intervención. Ante mi indignación por no haber sido informada en toda la mañana, el Coordinador me da una solución que manifiesta ha consultado con el Director del Hospital, que consiste en garantizarme la operación a las 15.30, en horario de tarde. A las 15.15, el celador acude a CMA, y me lleva a la Sala de Reanimación, al lado del Quirófano, y escucho a la anestesista manifestar: “esa no es paciente del turno de tarde, y yo no voy a anestesiarla”. Ante esta afirmación, pido explicaciones a las enfermeras, y como no saben qué explicaciones darme, acude un cirujano a decirme que la solución que me dio el Coordinador del turno de mañana, no se va a llevar a cabo. Por otro lado, mi marido y mis padres que estaban desinformados, creyendo que me estaban operando, al ver que pasaba el tiempo y no recibían ningún tipo de explicación, solicitaron hablar con el máximo responsable del Hospital (Jefe de la UCI), que manifestó no poder hacerse responsable de nada.

A partir de ese momento, el Jefe de la UCI, bajó personalmente a la sala de Reanimación a informarse de la situación, no dando ninguna solución y fue el cirujano, el que firmó el parte de alta a las 17:00 de la tarde.
A parte del trastorno ocasionado (laboral, familiar, afectivo, etc), por la no realización de la intervención en el día Y hora citada por el Hospital, existen los daños morales y derechos, que como persona siento se me han ninguneado, tratándome como un mueble al que se le puede llevar de un lado al otro durante horas, y luego tirarlo a la calle.
Creo que con los impuestos que pago como ciudadana para el sostenimiento de la Sanidad Pública, los pacientes tenemos derecho a ser tratados con respeto, dignidad y hasta con afecto, en unos momentos tan delicados como son los de una intervención quirúrgica, cosa que este Hospital, dista mucho de tener con sus pacientes. Nunca en mi vida me he sentido tan maltratada como persona, como ese día en dicho centro hospitalario. Espero que se tomen las medidas oportunas, con todos los empleados responsables de estos hechos.