Rubalcaba pone orden
01/10/2010 - 09:45
ANFITEATRO
El ministro Rubalcaba, con su indudable olfato político, se convenció ayer, tercer día de huelga de transportistas, de que resultaba insostenible la pasividad frente a la cada vez más intolerable presión de los camioneros autónomos y pequeños empresarios, cuya movilización intempestiva y por una causa que a todos nos afecta la subida exorbitante de los combustibles- ha tomado en rehén a toda la ciudadanía de forma claramente brutal y desproporcionada.
Los sindicatos han criticado con dureza estas acciones, que no eran en realidad una huelga sino un ilegal cierre patronal, y a media mañana, Rubalcaba ponía a trabajar a 25.000 policías y guardias civiles que, sin contemplaciones, disolvían los piquetes, detenían a los violentos y apartaban expeditivamente mediante grúas o entrando a martillazos en las cabinas- los camiones que interrumpían la circulación. La amenaza de fuertes sanciones económicas y de la retirada del carné de conducir por tres años terminaba de vencer las últimas resistencias, y a mediodía, el ministro podía anunciar que ya no había carreteras cortadas en España, aunque sí algunas congestiones debidas al tráfico lento de algunos pertinaces manifestantes. Es muy de lamentar la situación difícil que aqueja a algunos transportistas, pero la negociación de soluciones no puede significar la previa paralización del país.