Segundo acto: los más vulnerables, los niños
01/10/2010 - 09:45
Cartas al director
JOSÉ MANUEL BELMONTE Guadalajara
Acto primero: La ley de los que van a morir ha sido aprobada. Por una pequeña mayoría, nuestros políticos, también los de esta provincia y también los de esta región- no todos claro-, han rizado el rizo, llamando a esa burla derecho de la mujer. Es muy alto el precio, es el IVA de la Vida, que vamos a pagar entre todos.
¡Nunca votamos a nuestros políticos, ni regionales ni nacionales, para que aprobaran esa ley inicua!; en primer lugar, porque no iba en su programa, y en segundo lugar, porque masivamente el pueblo se ha pronunciado en contra de la misma. En el primer acto, se trataba de los niños no nacidos, cuyo derecho a vivir queda en manos de su madre a quien se le otorga el derecho a matar.
Pero la sociedad civil sabe, que en la letra pequeña, no explicada tampoco- hay una segunda oleada, un segundo acto, tan tremendo y terrorífico como el primero. Ahora se trata de nuestros niños vivos.
Abramos los ojos, por favor. En el lenguaje de terciopelo a que nos tiene acostumbrados este gobierno de talante, va a por nuestros hijos en la escuela. ¡Mejor que se lo crean, porque quienes no viven de la política, no tienen interés ni en mentir ni confundir!
En las manifestaciones internacionales, por el Sí a la Vida, del pasado día 7, participaron muchas personas y asociaciones, entre ellas La Asociación de Profesionales por la Ética. Su pancarta era ya un aviso: Educar para la vida. Educar para la libertad. El aborto es un crimen; pervertir a los niños en la escuela, también.
Después de la píldora del día después, o de los 5 días -sin receta-, y del aborto como el anticonceptivo más seguro y radical, ahora van a educar sexualmente. Atención, padres. Si antes un derecho humano fundamental ha sido eliminado al más indefenso de los seres humanos, ahora es el derecho de los padres a la educación de sus hijos, el que va a saltar por los aires.
Se anuncia otra ESO. «La Educación Sexual Obligatoria se va a imponer. La nueva ley es la segunda fase del proyecto de adoctrinamiento y reingeniería social que comenzó con las asignaturas de Educación para la Ciudadanía». Y no solo en los centros públicos, no. También y casi principalmente en los concertados.
Según APE, estamos ante la segunda fase del proyecto de adoctrinamiento, que comenzó con la Educación para la Ciudadanía, gracias a la estrategia de salud. Estratagema, a la que es difícil oponerse y que tan buenos resultados ha dado para vender la ley del aborto. No se tendrá en cuenta ni la opinión de los padres, ni el proyecto educativo del centro donde estudien.
Según se anuncia, la Educación Sexual Obligatoria, será impartida por personal ajeno al dentro educativo e incluirá obligatoriamente la presentación del aborto como un derecho. De este modo el Estado vuelve a asumir como propia una formación en valores que no le corresponde- y trata de imponer su ideología sobre la sexualidad, invadiendo la intimidad de los alumnos y de sus familias.
Si la sociedad se duerme y no reacciona, una vez más el Estado, impondrá su particular visión de la vida afectivo-sexual de nuestros hijos. Esa visión puede ser demoledora para la incipiente personalidad de los niños. Si los padres globalmente, y de forma coordinada, no reaccionamos, y no ejercemos el derecho que nos corresponde defender en la educación de nuestros hijos, el Estado hará lo que le de la gana, y nuestros hijos, cuando sean mayores nos lo echarán en cara. El aborto, mata una vida. La educación perversa, mata también a los niños vivos, porque destruye los valores más sagrados.
Defender nuestros derechos fundamentales, como padres, es defender a nuestros hijos. Tenemos que informarnos, y saber que hay unos medios legítimos que están a nuestro alcance. ¡No podemos cruzarnos de brazos!.
Pero la sociedad civil sabe, que en la letra pequeña, no explicada tampoco- hay una segunda oleada, un segundo acto, tan tremendo y terrorífico como el primero. Ahora se trata de nuestros niños vivos.
Abramos los ojos, por favor. En el lenguaje de terciopelo a que nos tiene acostumbrados este gobierno de talante, va a por nuestros hijos en la escuela. ¡Mejor que se lo crean, porque quienes no viven de la política, no tienen interés ni en mentir ni confundir!
En las manifestaciones internacionales, por el Sí a la Vida, del pasado día 7, participaron muchas personas y asociaciones, entre ellas La Asociación de Profesionales por la Ética. Su pancarta era ya un aviso: Educar para la vida. Educar para la libertad. El aborto es un crimen; pervertir a los niños en la escuela, también.
Después de la píldora del día después, o de los 5 días -sin receta-, y del aborto como el anticonceptivo más seguro y radical, ahora van a educar sexualmente. Atención, padres. Si antes un derecho humano fundamental ha sido eliminado al más indefenso de los seres humanos, ahora es el derecho de los padres a la educación de sus hijos, el que va a saltar por los aires.
Se anuncia otra ESO. «La Educación Sexual Obligatoria se va a imponer. La nueva ley es la segunda fase del proyecto de adoctrinamiento y reingeniería social que comenzó con las asignaturas de Educación para la Ciudadanía». Y no solo en los centros públicos, no. También y casi principalmente en los concertados.
Según APE, estamos ante la segunda fase del proyecto de adoctrinamiento, que comenzó con la Educación para la Ciudadanía, gracias a la estrategia de salud. Estratagema, a la que es difícil oponerse y que tan buenos resultados ha dado para vender la ley del aborto. No se tendrá en cuenta ni la opinión de los padres, ni el proyecto educativo del centro donde estudien.
Según se anuncia, la Educación Sexual Obligatoria, será impartida por personal ajeno al dentro educativo e incluirá obligatoriamente la presentación del aborto como un derecho. De este modo el Estado vuelve a asumir como propia una formación en valores que no le corresponde- y trata de imponer su ideología sobre la sexualidad, invadiendo la intimidad de los alumnos y de sus familias.
Si la sociedad se duerme y no reacciona, una vez más el Estado, impondrá su particular visión de la vida afectivo-sexual de nuestros hijos. Esa visión puede ser demoledora para la incipiente personalidad de los niños. Si los padres globalmente, y de forma coordinada, no reaccionamos, y no ejercemos el derecho que nos corresponde defender en la educación de nuestros hijos, el Estado hará lo que le de la gana, y nuestros hijos, cuando sean mayores nos lo echarán en cara. El aborto, mata una vida. La educación perversa, mata también a los niños vivos, porque destruye los valores más sagrados.
Defender nuestros derechos fundamentales, como padres, es defender a nuestros hijos. Tenemos que informarnos, y saber que hay unos medios legítimos que están a nuestro alcance. ¡No podemos cruzarnos de brazos!.