Sentido de la medida

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

El CALENDARIO
Pedro Villalar
Como era de prever, la precampaña electoral se está desarrollando en un clima desaforado de fuerte crispación, frecuentes mentiras, argumentos falaces o sofistas y un escaso sentido de la medida, que es quizá lo que más ofende a la inteligencia.
En efecto, cuando alguno de los actores enuncia una propuesta –pongamos por caso la tan opinable de los 400 euros de devolución del IRPF anunciada por el propio Zapatero-, todos sus adversarios políticos se sienten obligados a saltar como un resorte y a criticar inflamadamente el anuncio, en términos claramente desproporcionados y excesivos en todos los casos, casi sin excepción. De esta medida, que imita la adoptada en Estados Unidos para estimular la demanda interna, se han dicho verdaderos disparates. Incluso que reproduce viejas prácticas caciquiles de compra de votos.
Ocioso es decir que esta exageración no pasa inadvertida para los ciudadanos, que tienden naturalmente a inclinar el péndulo en sentido contrario hasta convertir el denuesto en elogio. Si el común de la clase política fuera más inteligente, se percataría de ello y se cuidaría mucho de exagerar las objeciones de forma que no terminen convirtiéndose de hecho en alabanzas.