Ser de centro y parecerlo
01/10/2010 - 09:45
El CALENDARIO
Pedro Villalar
Esperanza Aguirre reprocha a la dirección de su partido el haber caído en las trampas del Gobierno socialista, que le han hecho parecer un nasty party, un partido antipático por ultraconservador, homófobo y anticatalán.
La controvertida nueva portavoz parlamentaria, Soraya Sáenz de Santamaría, ha puesto, seguramente el dedo en la llaga, al manifestar que además de ser de centro, hay que hacer lo posible por parecerlo.
Lo de las trampas es altamente discutible: después de todo, nadie obligó al PP a presentar un recurso de inconstitucionalidad contra la reforma del código civil que autoriza el matrimonio entre personas del mismo sexo. O contra algunos aspectos clave de la ley de Igualdad. Y en lo referente a las apariencias, convendría empezar a pensar que las cosas son siempre y a la larga como parecen. Para parecer centrista, moderado, dialogante, no hay mejor receta que exhibir tales atributos en la acción política. La radicalización, el extremismo, la obstinación en el error suelen ser percibidos como pruebas de escoramiento. ¿Acaso no es de sentido común?
Lo de las trampas es altamente discutible: después de todo, nadie obligó al PP a presentar un recurso de inconstitucionalidad contra la reforma del código civil que autoriza el matrimonio entre personas del mismo sexo. O contra algunos aspectos clave de la ley de Igualdad. Y en lo referente a las apariencias, convendría empezar a pensar que las cosas son siempre y a la larga como parecen. Para parecer centrista, moderado, dialogante, no hay mejor receta que exhibir tales atributos en la acción política. La radicalización, el extremismo, la obstinación en el error suelen ser percibidos como pruebas de escoramiento. ¿Acaso no es de sentido común?