Siete días, siete noches

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

EL COMENTARIO
El voto indeciso, con un porcentaje inferior al que se nos pretende vender, y la movilización son las dos asignaturas pendientes que las fuerzas políticas deben recuperar en la semana que resta para que las urnas comiencen a devorar votos y voluntades con las que quedará redibujado el nuevo escenario político patrio.
En precampaña, unos y otros abogaron por “sudar la camiseta” y “coger el pico y la pala”. Lo primero es de José Luís Rodríguez Zapatero y lo segundo de Esperanza Aguirre. PSOE y PP tienen claro que el índice de participación será clave en sus opciones de victoria. Sí los españoles acuden, acudimos, en masa a las urnas, todo apunta a una victoria de Zapatero. Una baja participación, entorno a un sesenta por ciento, le daría más opciones a Rajoy, ya que sus afiliados y simpatizantes, a pesar de los llenos que se suceden en los actos del Partido Socialista, dan la impresión de encontrarse más excitados electoralmente hablando.

Todo esto a pesar de unos sondeos que más que centrar, despistan. Estas encuestas son fotos fijas, instantáneas de un momento que si tienen un valor, únicamente es él de la tendencia. Poco más. El resto es papel mojado, el condimento con él que se pretende agradar a la empresa periodística o formación política que lo ha encargado para que luego puede jugar con sus porcentajes.

De los debates, uno parece marcar un antes y un después, el que el lunes enfrentó a Zapatero y Rajoy, contienda que mañana se repetirá en un segundo asalto que esperemos sea más constructivo que el primero. Hace seis días se tiraron a la cabeza todos los trastos de los que han hecho acopio en los últimos años. Entiendo que este lunes Olga Viza tendrá más trabajo que sus antecesores en moderar este tipo de contiendas como Matias Prats o Manuel Campo Vidal, meros cronometradores de rifi rafes dialécticos que en poco ayudaron a los indecisos a los que me refería al iniciar esta columna, ese río revuelto de escaso cauce en él que unos y otros pretenden pescar, con poco éxito me temo si nos atenemos a lo visto y oído hasta la fecha.

Lo cierto, lo único cierto a día de hoy, es que resta una semana, siete días con sus siete noches, para que vivamos una nueva fiesta de la democracia. Las generales, por fin, están a la vuelta de la esquina. Lo peor, que tras la interminable precampaña y las dos semanitas de campaña, vendrá lo del día después y el otro y el siguiente y… Esto es el nunca acabar.