Tolerancia

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Conchita Del Moral Herraz - Barbastro (Huesca)
La tolerancia es un respetar en los demás la manera de ser distinta a la nuestra, eso no quiere decir alabarla, sino es algo bueno, pues por muchas vueltas y verborrea que tenga el otro, no cambia el acto, si lo que tiene en la mano es una patata y trata de convencerme que es pera por mucho que se empeñe seguirá siendo patata.
Ser tolerante, no es tolerar todo, pues es evidente que todo no se puede permitir, la tolerancia ha de tener unos límites igual que los tiene la libertad. Como dice Bobbio: “la verdadera tolerancia no se fundamenta en el escepticismo, sino en una firmeza de principios, que se oponen a la indebida exclusión de lo diferente”. ¿Acaso podemos tolerar el robo, el asesinato, los malos tratos...? Tolerar a veces “es permitir, sin aprobar algo que no se tiene por lícita, con el fin de alcanzar un bien mayor o para evitar un mal peor” (Tomás de Aquino). La tolerancia está unida a la verdad, es mas no renunciar a la verdad es esencial para ser tolerante; no es decir, “ancha es Castilla” y todo vale, esto es ser indiferentes, escépticos, relativistas. Ahora está de moda la frase: “hay que ser tolerantes”. ¿Pero de verdad respetamos la opinión contraria, las distintas culturas, costumbres, religión o a toda costa imponemos nuestro criterio? Tolerancia es no coaccionar, pero tolerancia es también aconsejar. A propósito cuento una anécdota que presencié en un viaje; delante de mi asiento iban dos adolescentes chica y chico. Su actuación era chocante, chabacana y grosera. Pensé que tendría que decirles algo. El resto de los pasajeros miraban y comentaban entre ellos. Me acerqué, les expliqué el por qué su actuación no era correcta y les pedí por favor que respetaran a los que allí viajábamos. Lo comprendieron y desde aquel momento se pusieron a escuchar música. La gente a veces hace las cosas mal porque nade les ha enseñado.