Un escándalo

17/12/2010 - 00:00 Fermín Bocos

 
El anuncio de las jubilaciones anticipadas de alrededor de 11.000 empleados de Cajas de Ahorro es un escándalo. Se habla de jubilaciones de trabajadores, en algunos casos, de 50 y 52 años, que se irán a caso con el 95 por ciento de sueldo. Son -dicen- expedientes de regulación de empleo para reducir personal y facilitar las fusiones de estas entidades bancarias con otras con el fin de reajustar un sector especialmente afectado por la crisis financiera y los fallidos de tantas y tantas insensatas aventuras inmobiliarias. Las cajas no son entidades privadas como los bancos. Sus Consejos de Administración son designados por políticos y sindicalistas. Y, ahí está la raíz del escándalo. ¿Por qué? Pues porque noticias como esta coinciden con otras que recuerdan la congelación de las pensiones de la gente corriente o la retirada de la prestación de 426 euros a los parados de larga duración, por no hablar de la consolidación de privilegios tales como sueldos millonarios durante años, coches oficiales, secretarias, etc, de los que se van a beneficiar algunos políticos cesantes (Montilla, Benach, etc), o decenas de diputados -de todos los colores- que por el hecho de haber cubierto dos legislaturas tienen derecho a cobrar la pensión más alta. Dice el Artículo 14 de la Constitución que todos los españoles son iguales ante la ley. Lo que no dice es que algunos son mucho más iguales que otros. Por eso hablo de escándalo, por no emplear otra palabra más fuerte. .