Un restaurante muy recordado en Guadalajara: Casa Irueste 'El Resti'

19/04/2026 - 12:45 Eduardo Díaz

 A principios de 1946 Félix Irueste fundaba una casa de comidas en la antigua carretera de Zaragoza, denominada en un principio como “ Ventorro de Tetuán”.

 A principios de 1946 Félix Irueste fundaba una casa de comidas en la antigua carretera de Zaragoza, denominada en un principio como “ Ventorro de Tetuán”. Con gran visión comercial, el empresario de hostelería aprovechaba que justo enfrente del establecimiento pasaba la carretera nacional entre Madrid y Barcelona. Con el paso del tiempo, el establecimiento se denominaría Casa Irueste y curiosamente en la fachada del establecimiento había un poste indicativo que rezaba: ¡Alto Comidas!,  dirigido a los conductores de todo tipo de vehículos que igualmente señalaba el camino al amplio estacionamiento de coches y camiones de la parte trasera del establecimiento.

Curiosamente el 6 de junio de 1946, el escritor Camilo José Cela almorzaba en la Casa Irueste en su primera etapa de su Viaje a la Alcarria. Una vez publicada la novela, el que fue posteriormente Premio Nobel de Literatura, definía al lugar como nombre lleno de resonancias y lo denominaba como “Los Misterios de Tánger”.

 Una vez jubilado Félix Irueste, fueron sus hijos Elías, Jesús e Isidro los que recogieron el testigo del negocio hostelero. Uno de los momentos más dramáticos del merendero Casa Irueste se produjo en la terrible riada que sufrió la ciudad de Guadalajara en la tarde del  sábado 18 de octubre de 1961, en plena celebración de las Ferias de Otoño de la ciudad arriacense. Las fuertes corrientes de agua, procedentes del paraje del Sotillo, arrasaron el interior y el exterior del establecimiento, dejando una situación dantesca. Con el esfuerzo y trabajo de la familia Irueste, a la semana siguiente de la singular riada, el restaurante volvía a abrir sus puertas a la nutrida clientela.

 La inauguración de la circunvalación de la carretera entre Madrid y Barcelona a su paso por Guadalajara en enero de 1963 supuso una importante pérdida de clientes para el restaurante Casa Irueste; por ello los dueños del local se volcaron con los vecinos de la barriada de la Colonia de Sanz Vázquez e incluso abrieron una tienda de ultramarinos denominada “La Fortuna”. 

  En los salones del restaurante Casa Irueste se fundó en 1965, el Moto Club Alcarreño e igualmente el empresario local Ramón Pérez Estrecha concedió a los dueños del restaurante la recepción y sello de los boletos de las quinielas futbolísticas. 

 Para muchos vecinos de la Era del Canario, Casa Irueste era como su segunda casa y allí jugaban por las tardes sus partidas de naipes e igualmente en las tardes de los domingos seguían el desarrollo de los partidos de fútbol a través de las ondas radiofónicas, comprobando las apuestas que habían realizado a través de la quiniela.

 

  Tras la jubilación de sus propietarios, Casa Irueste cerraba sus puertas de manera definitiva en mayo de 1997.