Una de charlatanes
01/10/2010 - 09:45
CARTAS AL DIRECTOR
Mario González - Portavoz del Grupo Popular en la Diputación Provincial de Guadalajara
El domingo pasado, por la noche, estaba en mi casa viendo la película ¿Bailamos? de Richar Gere y Jennifer López, cuando aparece el Gobierno Regional de Castilla La Mancha anunciando el Plan de Desarrollo Rural y el cambio espectacular que han sufrido nuestros pueblos; cambio que había conseguido que el protagonista del anuncio se perdiese, siendo incapaz de reconocer su antiguo pueblo.
El anuncio ¡chapoo!. Dije un día que el Gobierno de Barreda no tenía abuela, y no me he equivocado, son unos fenómenos. Lo malo es que yo conozco muy bien nuestro medio rural, y de la realidad a la ficción hay un gran trecho. Me recordaba a un charlatán llamado Vetronio Turino que en época del Emperador Alejandro Severo se paseaba por Roma sacando dinero a los incautos haciéndoles creer que podía recomendar sus asuntos a las más altas instancias. Vetronio consiguió estafar a varias personas pero al fin fue condenado a morir en la hoguera. En una hoguera de leña verde con cuyo humo se ahogó mientras el pregonero decía: muere con humo quien humo vendía.
Qué los pueblos han cambiado en las últimas décadas eso nadie lo duda. Qué se ha invertido bastante dinero eso tampoco se duda. Otra cosa es que se haya invertido lo suficiente y que se haya invertido en lo realmente era necesario.
Si el protagonista del anuncio se diese una vuelta por algunos pueblos de la Sierra Norte de Guadalajara o de la Comarca de Molina, seguro que no los conocería, y es lógico por lo que han cambiado después de muchos años. Han cambiado en positivo: las calles están asfaltadas e iluminadas (aunque esto varía según que pueblo y dependiendo siempre del clientelismo político). Y también han cambiado en negativo: hay menos gente, hay menos jóvenes, hay menos niños, no hay colegios, no hay comercios, no hay transporte, los agricultores y ganaderos están en fase de extinción, y puede que hasta en algunos pueblos se encuentre con problemas de escasez de agua y de luz en el verano.
Con estos anuncios está todo solucionado. Si lo ven los de la ciudad dirán ¡que bien los pueblos!. Pero hay que vivir en ellos y el invierno es muy largo. Otra cosa será para los que resisten en los pueblos contra viento y marea. A partir de ahora que vean el anuncio, se dejen de pamplinas y que no se quejen más. El Gobierno de Castilla La Mancha vende lo que es incapaz de hacer, anuncia lo que es incapaz de gestionar. Si lo hiciese no tendría necesidad de venderlo.
Ahora ya solo falta que anuncien en Televisión el plan de Dinamización turística para la Sierra Norte y el Parque Natural. Y a callar.
Y seguro que lo anunciarán porque, cueste lo que cueste, es muy fácil contratar un anuncio con una empresa, y porque el Gobierno de Castilla La Mancha, antes de Bono y ahora de Barreda, se ha convertido en una empresa de publicidad, donde lo único que les importa es que se anuncie en Televisión o en prensa lo que algún día se hará, ¡si se hace!. Ejemplos tenemos, véanse: El Parador de Molina. La Autovía de la Alcarria (que en el 2007 ya iban a circular los coches. ¿Cómo no sea por los caminos durante los encierros?). El ADSL rural. Las carreteras CM: 110, 1003, 1000, 2112, 2015 y 2106. Lo mismo que aquel anuncio del AVE, en tiempos del Sr. Bono, comunicando todas las capitales de Provincia de la Región. Después, el que se haga o no, o se retrase diez o quince años, no importa; porque ya ha sido publicitado.
El Gobierno Regional Socialista, en lugar de gastar el dinero público en anuncios estériles para el Desarrollo Rural mejor haría en destinar esos dineros y otros en poner los cimientos y tomar las medidas necesarias para empezar a construir de una vez por todas el verdadero Desarrollo Rural, con propuestas concretas y adaptadas a las necesidades de cada zona, que es lo que realmente necesitan nuestros pueblos. Tampoco estaría nada mal alguna propuesta económica seria para aliviar la crisis del sector ganadero que se encuentra en una situación límite. Y no olvidemos que sin agricultura y sin ganadería no puede haber desarrollo rural.
Basta ya Sr. Barreda de engañar a las buenas gentes de esta tierra y ofrezca soluciones dotando a los pueblos de los instrumentos necesarios para que generen su propio desarrollo, para mantener las actividades económicas existentes, para generar empleo estable y para invertir el proceso de envejecimiento de la población.Después de este Plan Publicitario de Desarrollo Rural, que en principio solo lleva publicidad, los pueblos de Guadalajara seguirán igual o peor, con menos ganaderos, con menos empresarios, con menos jóvenes y con menos esperanza. Como decía Lincoln se puede engañar a todo el mundo durante algún tiempo, incluso se puede engañar a algunos siempre, pero no se puede engañar siempre a todo el mundo.
Qué los pueblos han cambiado en las últimas décadas eso nadie lo duda. Qué se ha invertido bastante dinero eso tampoco se duda. Otra cosa es que se haya invertido lo suficiente y que se haya invertido en lo realmente era necesario.
Si el protagonista del anuncio se diese una vuelta por algunos pueblos de la Sierra Norte de Guadalajara o de la Comarca de Molina, seguro que no los conocería, y es lógico por lo que han cambiado después de muchos años. Han cambiado en positivo: las calles están asfaltadas e iluminadas (aunque esto varía según que pueblo y dependiendo siempre del clientelismo político). Y también han cambiado en negativo: hay menos gente, hay menos jóvenes, hay menos niños, no hay colegios, no hay comercios, no hay transporte, los agricultores y ganaderos están en fase de extinción, y puede que hasta en algunos pueblos se encuentre con problemas de escasez de agua y de luz en el verano.
Con estos anuncios está todo solucionado. Si lo ven los de la ciudad dirán ¡que bien los pueblos!. Pero hay que vivir en ellos y el invierno es muy largo. Otra cosa será para los que resisten en los pueblos contra viento y marea. A partir de ahora que vean el anuncio, se dejen de pamplinas y que no se quejen más. El Gobierno de Castilla La Mancha vende lo que es incapaz de hacer, anuncia lo que es incapaz de gestionar. Si lo hiciese no tendría necesidad de venderlo.
Ahora ya solo falta que anuncien en Televisión el plan de Dinamización turística para la Sierra Norte y el Parque Natural. Y a callar.
Y seguro que lo anunciarán porque, cueste lo que cueste, es muy fácil contratar un anuncio con una empresa, y porque el Gobierno de Castilla La Mancha, antes de Bono y ahora de Barreda, se ha convertido en una empresa de publicidad, donde lo único que les importa es que se anuncie en Televisión o en prensa lo que algún día se hará, ¡si se hace!. Ejemplos tenemos, véanse: El Parador de Molina. La Autovía de la Alcarria (que en el 2007 ya iban a circular los coches. ¿Cómo no sea por los caminos durante los encierros?). El ADSL rural. Las carreteras CM: 110, 1003, 1000, 2112, 2015 y 2106. Lo mismo que aquel anuncio del AVE, en tiempos del Sr. Bono, comunicando todas las capitales de Provincia de la Región. Después, el que se haga o no, o se retrase diez o quince años, no importa; porque ya ha sido publicitado.
El Gobierno Regional Socialista, en lugar de gastar el dinero público en anuncios estériles para el Desarrollo Rural mejor haría en destinar esos dineros y otros en poner los cimientos y tomar las medidas necesarias para empezar a construir de una vez por todas el verdadero Desarrollo Rural, con propuestas concretas y adaptadas a las necesidades de cada zona, que es lo que realmente necesitan nuestros pueblos. Tampoco estaría nada mal alguna propuesta económica seria para aliviar la crisis del sector ganadero que se encuentra en una situación límite. Y no olvidemos que sin agricultura y sin ganadería no puede haber desarrollo rural.
Basta ya Sr. Barreda de engañar a las buenas gentes de esta tierra y ofrezca soluciones dotando a los pueblos de los instrumentos necesarios para que generen su propio desarrollo, para mantener las actividades económicas existentes, para generar empleo estable y para invertir el proceso de envejecimiento de la población.Después de este Plan Publicitario de Desarrollo Rural, que en principio solo lleva publicidad, los pueblos de Guadalajara seguirán igual o peor, con menos ganaderos, con menos empresarios, con menos jóvenes y con menos esperanza. Como decía Lincoln se puede engañar a todo el mundo durante algún tiempo, incluso se puede engañar a algunos siempre, pero no se puede engañar siempre a todo el mundo.