Velocidades peligrosas en los cascos urbanos
01/10/2010 - 09:45
Ortiga
Muchas veces los ciudadanos no son conscientes de que circular a una velocidad que ellos consideran lenta por un casco urbano puede revertir un peligro enorme. Los pequeños pueblos de la provincia ya están adoptando medidas para alejar los potenciales riesgos de sus lugares más céntricos y concurridos.
Es el caso de Mohernando, que ha elaborado una ordenanza para reorganizar el tráfico y el aparcamiento, con la misión de evitar futuros problemas derivados de las ocasionalmente altas velocidades. En Humanes vio ayer luz verde la variante que sacará el tráfico rodado procedente de la CM-101 de esta localidad campiñera. Y es que, aunque pueda parecer 70 kilómetros por hora una velocidad baja para transitar por una zona poblada, ésta puede constituir un riesgo potencial de atropello o de aparatoso accidente. En este sentido, las policías locales cumplen una importante labor en localidades medianas, como Marchamalo, a la que no tienen acceso en otras de menor población, a las que no las queda otro remedio que plantear acciones municipales, con la esperanza de que los ciudadanos entiendan de su importancia disuasoria, aunque sin la amenaza de multas, que habitualmente suele ser la más eficaz.