Viabilidad del biodiésel

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

EDITORIALES
La Mancomunidad Vega del Henares ha puesto en marcha una novedosa iniciativa para recoger, de manera selectiva, el aceite vegetal doméstico. Pero, aunque los beneficios medioambientales están asegurados, lo más novedoso es que ese aceite se convertirá en biodiésel. No en vano, el aceite de fritura usado es una de las alternativas con mejores perspectivas en la producción de biodiésel. Es la materia prima más barata y con su utilización se evitan los costes de tratamiento como residuo.
La producción de los aceites usados en España se sitúa en torno a las 750.000 toneladas/año, según las últimas cifras. El informe sobre el marco regulatorio de los carburantes propone reciclar aceite de fritura en biodiésel. Sin embargo, su recogida es problemática, a pesar de que la Ley 10/98 de Residuos establece la prohibición de verter aceites usados. Desde hace tiempo, la Comisión Europea propuso que el Ministerio de Medio Ambiente y los ayuntamientos creen un sistema de recogida de aceite frito, oleinas y grasas en tres etapas: industrial, hostelería y doméstica. Sobre esas recomendaciones, la Mancomunidad Vega del Henares inicia este servicio que, además, viene a mejorar el funcionamiento de los puntos limpios, lugares donde hasta el momento se llevaba a cabo la recogida. Sin embargo, aunque esta medida es de agradecer, no se puede considerar el biodiésel como la panacea del combustible.
Por ahora, el biodiésel no puede competir en precio con el diésel convencional ya que sus costes de producción ascienden al doble de los de la gasolina y el gasoil, y eso sin añadir los impuestos. Si a eso, sumamos la subida de precio de los cereales podemos decir, sin temor a equivocarnos, que estaríamos ante un claro freno a la extensión de este carburante. Pero además, esa situación podría acabar repercutiendo en la economía provincial donde, de momento, ya se ha paralizado un proyecto para construir una planta de producción de biodiésel.