Vivir en “ésta” nuestra comunidad

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por:
Ortiga
Hay personas que han nacido para vivir en el monte, como ermitaños, sin nada alrededor, nadie con quien hablar y, principalmente, sin nadie a quien molestar. Y es que vivir en comunidad exige estar en posesión de cierto nivel de educación. No obstante, esto no siempre es posible. Por la nueva ordenanza de Azuqueca contra la contaminación acústica nos queda claro las ilimitadas situaciones que pueden darse y que desquician a una persona. El claxon insistente de un vehículo, una sirena del coche de la Policía, un vecino intentando aprender a tocar el violín, o simplemente un local de copas abierto hasta las tantas de la madrugada.
Todos esos ruidos molestos pueden incluso provocar una enfermedad en una persona, de ahí la preocupación del Ayuntamiento por poner cerco a la contaminación acústica. Hay ciudadanos que pensarán que era algo innecesario actualizar una normativa de este tipo, sin embargo, las situaciones que se daban hace diez años no son las mismas que se dan ahora, cuando hay, por ejemplo, muchísimos más vehículos circulando a velocidades exageradas por nuestras calles. A partir de ahora, sanciones acorde a las infracciones velarán por la tranquilidad de todos.