Vivir para ver

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

DOMINGO MARTÍN, Madrid
Como es bien sabido, la doctrina de la Iglesia, en numerosas ocasiones reiterada por los Papas, se opone frontalmente a toda manipulación con embriones humanos, lo mismo que lo hace con el aborto, por ser un acto intrínsecamente inmoral que desprecia la dignidad de la vida humana.
Este método de investigación, aprobado por el Parlamento español, que ha sido puesto en tela de juicio por numerosos científicos, supone la producción de seres humanos en un laboratorio para luego suprimirles la vida con el pretexto de salvar otra, tratando así a los niños como si fuesen cosas y no personas.

A esto los socialistas lo llaman “telarañas que nada tienen que ver con la ética y la moral”.