Una tasca de Guadalajara con aires navideños: Casa Claudio

28/12/2025 - 12:49 Eduardo Díaz

Nos encontramos en plenas fiestas navideñas y en el rincón de esta semana vamos a recordar la tasca de Casa Claudio, en donde se vivían y se viven las fiestas navideñas de manera muy entrañable.

 La taberna fue fundada en 1940, en los bajos de una vivienda situada junto a la parroquia de Santa María y muy próxima al puente de las Infantas, a través del cual se accede al barrio del Alamín.

  Ante la llegada de la época navideña, Casa Claudio era visita obligada de las numerosas rondas navideñas que existían en la barriada del Alamín. De manera alterna, las rondas navideñas comenzaban la ruta en el bar Alamín, en la avenida de Valencia, proseguían en las tabernas del Chato y Casa Montes, en la calle Alamín, y finalizaban en Casa Claudio, en la plaza de Santa María.  

En Casa Claudio se solía cenar, una vez cantados los villancicos, la especialidad que eran las judías con liebre, guisadas con mucho cariño por su propietaria Josefa Congostrina y acompañadas con las frascas de vino servidas por su marido, Francisco Montes “Curro”. El villancico estrella que se cantaba en el interior de la tasca de Casa Claudio era: “ El Torito”, creado por la propia ronda del Alamín, que sigue vigente en la actualidad y es el símbolo navideño tanto en la barriada alaminera como en toda la ciudad.  Otro de los cánticos que no faltaba en el repertorio de la ronda del Alamín era el dedicado al tejar de la familia Riendas, en el cual trabajaban numerosos obreros del Alamín y que se encontraba entre la calle Segovia y la de Ávila. 

  El día más emotivo de la navidad en Casa Claudio era el de la nochebuena. Una vez finalizada la tradicional Misa del Gallo en la Concatedral de Santa María, la ronda del Alamín, en compañía de numerosos vecinos, entonaba villancicos hasta altas horas de la madrugada, siempre acompañados del moscatel y dulces navideños. 

Cuando llegó la merecida jubilación de los propietarios de Casa Claudio, fue su hijo Sergio Montes “Tiles”, el que tomó las riendas del establecimiento dándole un aire más juvenil. Es en las tardes del fin de semana cuando el local se abarrota de gente joven, creando un ambiente muy sano y jovial. En fiestas navideñas, el propietario actual invita a las rondas navideñas a que vayan a su tasca y de esa manera recuerdan los aires navideños que tuvieron en épocas pasadas.

  Desde el rincón de Eduardo, deseamos a los fieles lectores una Feliz Navidad y un próspero Año Nuevo 2026 lleno de salud, paz y felicidad.