400 familias aprenden herramientas y estrategias para mejorar la convivencia familiar

20/11/2010 - 00:45 Redacción

El Gobierno de Castilla-La Mancha ha puesto en marcha el pasado mes de septiembre el programa formativo para padres y madres ‘Vivir la adolescencia en familia’, que tiene como objetivo ofrecer a los progenitores herramientas y estrategias para que aprendan y lleven a la práctica habilidades parentales positivas que les facilite la convivencia con sus hijos adolescentes.

Unas 400 familias castellano-manchegas, de ellas 100 en la provincia de Toledo, ya han participado o están apuntadas en los cursos de parentalidad positiva y de promoción de la convivencia familiar que impulsa en las cinco provincias la Consejería de Salud y Bienestar Social en los centros de día de atención a la familia y adolescencia, puntos de mediación e intervención familiar o de atención y apoyo a la familia existentes en la región.

Estos cursos están orientados a padres y madres con hijos que se encuentran en la transición entre la preadolescencia a la adolescencia, entre los 11 o 12 años hasta los 17 y 18 años.

Su finalidad es entrenarles en el manejo de todas aquellas situaciones que se pueden dar con adolescentes, tanto en los que forman parte de situaciones conflictivas o problemáticas en el seno de la familia como en aquellos que viven en familias normalizadas, dados los cambios que se registran en los chicos y chicas durante esta etapa de la vida.

Los cursos, que se dan a grupos máximos de diez familias, también facilitan que los progenitores puedan compartir y contrastar entre ellos sus experiencias parentales y apoyarse mutuamente en la adquisición de estrategias educativas que eviten el empleo de métodos violentos con los adolescentes.

El director general de Familia, Hugo Muñoz, que ha visitado a un grupo de padres que participan en uno de estos cursos en Toledo capital organizado por la Asociación de Mediación e Intervención Familiar, AMIFAN, ha señalado que esta nueva iniciativa refleja el compromiso del presidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda, de imprimir un fuerte impulso a las políticas familiares en la región.

Muñoz ha recordado que el acceso al programa es totalmente gratuito y voluntario y ha agradecido el esfuerzo de los profesionales que actualmente desarrollan su labor en los diferentes programas de atención a la familia que desarrolla el Gobierno de Castilla-la Mancha encaminados a la prevención e intervención en situaciones que ponen en riesgo el bienestar de sus miembros.

Para ello, la Consejería de Salud y Bienestar Social destina este año 5,5 millones a los distintos programas de apoyo a la familia, en los que trabajan 529 profesionales y atienden cada año a unos 37.000 usuarios.