Abhisit ofrece diálogo a Thaksin y éste se niega e invita a manifestarse
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
El primer ministro de Tailandia, Abhisit Vejjajiva, manifestó al regresar de la cumbre del G-20 la disposición de su Gobierno a conversar con el ex primer ministro Thaskin Shinawatra para poner fin a las protestas antigubernamentales, una propuesta a la que éste respondió con una negativa y haciendo un llamamiento a sus partidarios para que se manifiesten el próximo miércoles.
Abhisit Vejjajiva ha manifestado que él y su Gobierno estaban dispuestos a iniciar un diálogo con Thaskin Shinawatra para reducir la tensión política causada por las manifestaciones de los camisas rojas y por los últimos mensajes difundidos por Thaksin desde el exilio, si bien dejó claro que no pretendía conceder una amnistía al ex primer ministro, que fue derrocado por un golpe de Estado en 2006 y vive en el extranjero desde que fuera condenado por un delito de conflicto de intereses el año pasado.
No tengo objeción alguna a que alguien se ofrezca como mediador para hablar con el señor Thaksin y así alcanzar la mejor solución para poner fin a esta situación, declaró el jefe del Ejecutivo. La reunión podría ser en cualquier sitio, pero las conversaciones deben desarrollarse en el marco de la ley, agregó, según informa la agencia de noticias tailandesa TNA.
Pero Thaksin rechazó la sugerencia del Gobierno a través de uno de sus habituales mensajes en vídeo que dirige desde un lugar no revelado a sus simpatizantes, que se manifiestan frente a la sede del Gobierno en Bangkok desde la semana pasada, impidiendo la entrada de los miembros de las autoridades en el edificio.
No negociaré nada porque es cosa de la nación, no mía. No tengo autoridad para negociar. Pero uniré mis fuerzas a las de todos mis hermanos para luchar por una verdadera democracia. Estamos presionando para lograr un cambio importante e histórico, manifestó.
Asimismo, Thaksin pidió a sus partidarios, también a policías y soldados, que se unan a la gran manifestación que el Frente Nacional Unido por la Democracia y contra la Dictadura (UDD) ha convocado en Bangkok para el próximo miércoles, así como a las sucesivas protestas callejeras que se lleven a cabo en la capital y junto a los ayuntamientos de todo el país para demostrar su poder.
El primer ministro depuesto dijo que espera que la cifra de manifestantes supere la del levantamiento del 14 de octubre de 1973 y la del mayo negro de 1992. En el primer caso, el Gobierno acabó con las protestas estudiantiles con ayuda del Ejército, causando la muerte de casi 1.600 personas; en el segundo, una manifestación antigubernamental de unas 200.000 personas en Bangkok también reprimida por los militares se saldó con 52 víctimas mortales, miles de heridos y cientos de desaparecidos.
No tengo objeción alguna a que alguien se ofrezca como mediador para hablar con el señor Thaksin y así alcanzar la mejor solución para poner fin a esta situación, declaró el jefe del Ejecutivo. La reunión podría ser en cualquier sitio, pero las conversaciones deben desarrollarse en el marco de la ley, agregó, según informa la agencia de noticias tailandesa TNA.
Pero Thaksin rechazó la sugerencia del Gobierno a través de uno de sus habituales mensajes en vídeo que dirige desde un lugar no revelado a sus simpatizantes, que se manifiestan frente a la sede del Gobierno en Bangkok desde la semana pasada, impidiendo la entrada de los miembros de las autoridades en el edificio.
No negociaré nada porque es cosa de la nación, no mía. No tengo autoridad para negociar. Pero uniré mis fuerzas a las de todos mis hermanos para luchar por una verdadera democracia. Estamos presionando para lograr un cambio importante e histórico, manifestó.
Asimismo, Thaksin pidió a sus partidarios, también a policías y soldados, que se unan a la gran manifestación que el Frente Nacional Unido por la Democracia y contra la Dictadura (UDD) ha convocado en Bangkok para el próximo miércoles, así como a las sucesivas protestas callejeras que se lleven a cabo en la capital y junto a los ayuntamientos de todo el país para demostrar su poder.
El primer ministro depuesto dijo que espera que la cifra de manifestantes supere la del levantamiento del 14 de octubre de 1973 y la del mayo negro de 1992. En el primer caso, el Gobierno acabó con las protestas estudiantiles con ayuda del Ejército, causando la muerte de casi 1.600 personas; en el segundo, una manifestación antigubernamental de unas 200.000 personas en Bangkok también reprimida por los militares se saldó con 52 víctimas mortales, miles de heridos y cientos de desaparecidos.