Adena inicia un proyecto piloto para reforestar un barranco en Riba

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: A.SANZ. GUADALAJARA
Mantener el bosque original que existía en el Barranco del Hocino es uno de los objetivos que se ha fijado Adena en su proyecto de reforestación de esta zona que fue devastada por el fuego en el año 2005. Un lugar que contaba con la peculiaridad de disponer de una población de tejos, una especie de flora catalogada como vulnerable en la región, que se pretende recuperar, junto con la cobertura vegetal propia de la zona. Esta iniciativa pretende ser ejemplarizante y que se pueda aplicar a otras superficies afectadas por el fuego.
Aunque no será hasta dentro de 50 años cuando el bosque de la zona del Ducado vuelva a recuperar su antigua imagen, siguen surgiendo nuevas iniciativas, tanto desde el ámbito privado como del público, que tratan de recuperar este espacio. Adena, en conjunción con la Fundación Banco Santander, la Junta y el Ayuntamiento de Riba de Saelices, ha puesto en marcha un proyecto piloto con el que recuperar la Tejeda del barranco del Hocino, lugar que fue devastado por el incendio de 2005 y en el que existía una población de 120 tejos que fueron abrasados por el fuego, salvo uno que sobrevivió. “El objetivo es realizar una actividad ejemplarizante dentro de un proyecto que comprende varias fases y años de ejecución en el que lo importante no es sólo el tejo, sino recuperar la cobertura vegetal de la zona”, destaca el secretario general de Adena, Juan Carlos del Olmo. Esta organización considera que en esta iniciativa se están utilizando técnicas de reforestación que pueden ser extrapolables a otras superficies afectadas.
Tras la catástrofe, esta agrupación realizó un inventario de los tejos afectados y del estado de la cobertura vegetal, así como de su posterior regeneración. Las especies arbustivas y herbáceas han contado con una recuperación óptima, pero como señala la coordinadora forestal de Adena, Lourdes Hernández, “se ha perdido la madurez del bosque por la devastación del estracto arbórico, lo que justifica esta intervención”. El objetivo que se persigue es la reforestación de la zona. Para lograrlo, se han plantado ya 150 tejos –diez se situaron ayer en el barranco–, mientras que está previsto hacer lo mismo con otros 100 más en otoño, debido a que se estima que 50 no sobrevivirán en el medio natural. Además, se han plantado 170 especies de ribera –sauces, majuelos o fresnos–, 50 quejigos y un centenar de sabinas. Para facilitar este proceso se mantendrá la vegetación espinosa porque, como señala Hernández, “las especies con frutos carnosos atraen a aves que, además, comen semillas de quejigo o tejo, por lo que esta actividad animal favorece la labor de regeneración”. De ahí que también se hayan instalado comederos con semillas para que las aves las dispersen.
Con estas medidas, Adena busca la recuperación del bosque original, para lo que cuentan con 60.000 euros destinados a esta actuación de recuperación. “Queremos llamar la atención en la necesidad de esforzarnos en no perder estas joyas naturales”, destaca Del Olmo.

“Modelo para la mejora de otros ecosistemas”
La Fundación del Banco Santander pretende que el desarrollo de proyectos, como el que se ha previsto en la zona devastada del Ducado, “sirva de modelo para incitar a otras instituciones a llevar a cabo proyectos de este tipo y mejorar los ecosistemas”. Así lo manifestó ayer en Riba de Saelices el director de esta entidad, Javier Aguado, que participó de la reforestación que se practicó en el Barranco del Hocino. Reclamó la “implicación vecinal” para la ejecución de esta iniciativa y abogó por “el mantenimiento del entorno”. Afirmó que posteriormente se efectuará un seguimiento de esta actuación a cargo de Adena. La organización ecologista, además, quiere que esta Fundación “sirva de altavoz” para la difusión de los resultados de la recuperación de este espacio. “Si logramos que difundiendo esta experiencia a toda España arraigue en la Administración forestal, habrá sido un éxito”, destaca el secretario general de Adena, Juan Carlos del Olmo. Afirma que su intención no es “suplantar” a la Administración, sino que han elegido un ejemplar “emblemático que permita avanzar y buscar nuevas medidas de reforestación”. El interés de Adena también se centra en que esta actuación se desarrolla en un lugar incendiadio donde, a su juicio, “siempre se han aplicado técnicas muy básicas”.
Por su parte, el Gobierno regional, ha diseñado un Plan de Restauración para recuperar las 13.000 hectáreas que fueron arrasadas, de las que un cinco por ciento pertenecían al parque natural del Alto Tajo. En primera instancia, se destinaron 16 millones de euros para conservar el suelo fértil y evitar la erosión realizando estructuras con ramas para sujetar el terreno y mantener las semillas existentes. Junto a esta medida se procedió a la extracción de 750.000 metros cúbicos de madera quemada así como se efectuó una labor de control de las plagas en todo el perímetro quemado con la instalación de 230 trampas para atraer a los insectos. Posteriormente, se estudiaron 2.700 parcelas para comprobar la regeneración natural y se ha estimado que 4.500 hectáreas precisan de una nueva replantación. “Son 20 millones de euros para dar un empujón a este monte hasta el año 2010 para que tenga un bosque de calidad”, destacó el delegado provincial de Medio Ambiente, Sergio David González. Además, manifestó su “respeto” por el proceso judicial abierto por el caso del incendio y afirmó que “hemos colaborado con la Justicia proporcionando toda la información requerida”.