Aguirre: Iba descalza y pise charcos de sangre en la huida
01/10/2010 - 09:45
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, describió ayer con todo detalle la dramática experiencia que ayer vivió en Bombay al presenciar en directo en el hotel que se hospedaba uno de los ataques terroristas que se produjeron en esta ciudad india. Iba descalza y pise charcos de sangre en la huida contó Aguirre mientras narraba cómo pudo huir del hotel Oberoi Trident tras una peripecia que la llevó desde la recepción a las cocinas y a un salón del hotel antes de poder salir al exterior.
Con todo, dijo que lo peor fue de camino al aeropuerto, cuando el coche en que viajaba se vió atrapado en un enorme atasco producido por la explosión de un coche bomba.
Nada más llegar a Madrid desde Bombay, Esperanza Aguirre se dirigió a la sede de la Comunidad en la Puerta del Sol para contar en rueda de prensa su dramático testimonio del ataque terrorista contra el hotel Oberoi Trident. Aguirre fue recibida de forma efusiva por todo su gabinete y se mostró en todo momento tranquila y sonriente aunque preocupada por los integrantes de su delegación y otros españoles que siguen en la ciudad india. Aguirre describió que habían llegado al hotel Oberai para registrarse, concretamente por una pequeña recepción equipada con arco de seguridad.
Fue allí donde coincidió por casualidad con el alcalde de la localidad madrileña de Majadahonda, Narciso de Foxá, amigo de la infancia, quien estaba en la India para repatriar el cadáver de su hermano recientemente fallecido. Mientras estaban centrados en conversar sobre esa circunstancia, advirtieron que estaban cayendo cristales, pero no se dieron cuenta de lo que estaba pasando hasta que escucharon una ráfaga de metralleta.
La conversación hizo que ni Aguirre ni Foxá se dieran cuenta de que el lobby había sido desalojado, y solamente comprendieron la gravedad de la situación cuando el personal del hotel nos arrolló y vimos el pánico en sus caras. Me daba la sensación de que no tenían ningún protocolo de evacuación.
Fuimos empujados por el personal del hotel por una puerta detrás del mostrador de recepción, pero como fuimos los últimos, y como arreciaban los tiros nos tiramos detras del mostrador de la recepción del hotel. Después vinieron a buscarnos. Yo llevaba una alpargata, se me salió, se me quedó en el tobillo, y entonces me descalce, relató la presidenta madrileña.
Nada más llegar a Madrid desde Bombay, Esperanza Aguirre se dirigió a la sede de la Comunidad en la Puerta del Sol para contar en rueda de prensa su dramático testimonio del ataque terrorista contra el hotel Oberoi Trident. Aguirre fue recibida de forma efusiva por todo su gabinete y se mostró en todo momento tranquila y sonriente aunque preocupada por los integrantes de su delegación y otros españoles que siguen en la ciudad india. Aguirre describió que habían llegado al hotel Oberai para registrarse, concretamente por una pequeña recepción equipada con arco de seguridad.
Fue allí donde coincidió por casualidad con el alcalde de la localidad madrileña de Majadahonda, Narciso de Foxá, amigo de la infancia, quien estaba en la India para repatriar el cadáver de su hermano recientemente fallecido. Mientras estaban centrados en conversar sobre esa circunstancia, advirtieron que estaban cayendo cristales, pero no se dieron cuenta de lo que estaba pasando hasta que escucharon una ráfaga de metralleta.
La conversación hizo que ni Aguirre ni Foxá se dieran cuenta de que el lobby había sido desalojado, y solamente comprendieron la gravedad de la situación cuando el personal del hotel nos arrolló y vimos el pánico en sus caras. Me daba la sensación de que no tenían ningún protocolo de evacuación.
Fuimos empujados por el personal del hotel por una puerta detrás del mostrador de recepción, pero como fuimos los últimos, y como arreciaban los tiros nos tiramos detras del mostrador de la recepción del hotel. Después vinieron a buscarnos. Yo llevaba una alpargata, se me salió, se me quedó en el tobillo, y entonces me descalce, relató la presidenta madrileña.