AI denuncia que Israel usó armas de precisión en sus ataques
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
Amnistía Internacional (AI) ha asegurado que la mayoría de los 1.400 palestinos que murieron durante la ofensiva efectuada a principios de este año por Israel en la Franja de Gaza, entre los que había alrededor de 300 niños y niñas y centenares de civiles desarmados, fueron víctimas de armas de alta precisión cuyo excelente sistema óptico permitía ver con detalle el objetivo, por lo que no se pueden seguir justificando estas muertes calificándolas sin más de daños colaterales.
Asimismo, ha denunciado la falta de medidas por parte de Israel para investigar debidamente la actuación de sus fuerzas durante la operación Plomo fundido de la Franja de Gaza, incluidos los crímenes de guerra, así como su continua negativa a cooperar con la misión internacional e independiente de investigación de la ONU, que ponen de manifiesto su intención de eludir el escrutinio público y la rendición de cuentas.
En un informe presentado el jueves 2 de julio --el primero de alcance exhaustivo que se publica sobre este conflicto--, Amnistía aseguró que durante la ofensiva, que duró 22 días, las fuerzas israelíes mataron a centenares de civiles palestinos desarmados y destruyeron millares de viviendas en Gaza y advirtió de que estos ataques violaron las leyes de la guerra.
La falta de medidas por parte de Israel para investigar debidamente la actuación de sus fuerzas en Gaza, incluidos los crímenes de guerra, y su continua negativa a cooperar con la misión internacional e independiente de investigación de la ONU, dirigida por Richard Goldstone, ponen de manifiesto su intención de eludir el escrutinio público y la rendición de cuentas, manifestó Donatella Rovera, quien encabezó un delegación enviada por Amnistía Internacional a Gaza y el sur de Israel para realizar labores de investigación sobre el terrero durante el conflicto y después de él. La comunidad internacional, dirigida por el Consejo de Seguridad de la ONU, debe ejercer toda su influencia para conseguir que Israel coopere plenamente con la investigación Goldstone, que es ya el mejor medio para establecer la verdad, agregó. Asimismo, según Amnistía, el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás) y otros grupos armados palestinos dispararon centenares de cohetes contra el sur de Israel, que mataron a tres civiles israelíes, hirieron a decenas más y obligaron a miles de personas a evacuar sus hogares. Estos ataques ilegítimos constituyen crímenes de guerra y son inadmisibles, advirtió Rovera.
Armas de alta precisión
El informe de Amnistía Internacional, basado en datos recogidos por su delegación --de la que formaba parte un experto en cuestiones militares-- durante la investigación que llevó a cabo sobre el terreno en enero y febrero, documenta el uso por parte de Israel de armas de guerra contra una población civil que se hallaba atrapada en Gaza sin posibilidades de huida. La magnitud e intensidad de los ataques contra Gaza no tenían precedente, aseguró la organización. Entre los 1.400 palestinos que mataron las fuerzas israelíes había unos 300 niños y niñas y centenares de civiles desarmados más, que no tomaban parte en el conflicto, agregó. A la mayoría de estas personas las mataron con armas de alta precisión para disparar, las cuales contaban con aviones de vigilancia teledirigidos no tripulados, cuyo excelente sistema óptico permitía ver con detalle el blanco, denunció la organización.
En un informe presentado el jueves 2 de julio --el primero de alcance exhaustivo que se publica sobre este conflicto--, Amnistía aseguró que durante la ofensiva, que duró 22 días, las fuerzas israelíes mataron a centenares de civiles palestinos desarmados y destruyeron millares de viviendas en Gaza y advirtió de que estos ataques violaron las leyes de la guerra.
La falta de medidas por parte de Israel para investigar debidamente la actuación de sus fuerzas en Gaza, incluidos los crímenes de guerra, y su continua negativa a cooperar con la misión internacional e independiente de investigación de la ONU, dirigida por Richard Goldstone, ponen de manifiesto su intención de eludir el escrutinio público y la rendición de cuentas, manifestó Donatella Rovera, quien encabezó un delegación enviada por Amnistía Internacional a Gaza y el sur de Israel para realizar labores de investigación sobre el terrero durante el conflicto y después de él. La comunidad internacional, dirigida por el Consejo de Seguridad de la ONU, debe ejercer toda su influencia para conseguir que Israel coopere plenamente con la investigación Goldstone, que es ya el mejor medio para establecer la verdad, agregó. Asimismo, según Amnistía, el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás) y otros grupos armados palestinos dispararon centenares de cohetes contra el sur de Israel, que mataron a tres civiles israelíes, hirieron a decenas más y obligaron a miles de personas a evacuar sus hogares. Estos ataques ilegítimos constituyen crímenes de guerra y son inadmisibles, advirtió Rovera.
Armas de alta precisión
El informe de Amnistía Internacional, basado en datos recogidos por su delegación --de la que formaba parte un experto en cuestiones militares-- durante la investigación que llevó a cabo sobre el terreno en enero y febrero, documenta el uso por parte de Israel de armas de guerra contra una población civil que se hallaba atrapada en Gaza sin posibilidades de huida. La magnitud e intensidad de los ataques contra Gaza no tenían precedente, aseguró la organización. Entre los 1.400 palestinos que mataron las fuerzas israelíes había unos 300 niños y niñas y centenares de civiles desarmados más, que no tomaban parte en el conflicto, agregó. A la mayoría de estas personas las mataron con armas de alta precisión para disparar, las cuales contaban con aviones de vigilancia teledirigidos no tripulados, cuyo excelente sistema óptico permitía ver con detalle el blanco, denunció la organización.