Al menos 11 personas fallecen en un nuevo atentado indiscriminado en Pakistán

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Pakistán sigue soportando la grave carga del terrorismo islámico. En esta ocasión, al menos 11 personas murieron y otras 15 resultaron heridas en un atentado con bomba cuyo objetivo era un convoy policial que transportaba a varios detenidos a prisión tras haber conparecido ante el juez. El presidente del país, Asif Ali Zardari, aseguró no tener miedo a los terroristas pese a que su mujer, Benazir Bhutto, muriese a manos de ellos en un atentado suicida hace unos meses en las calles de Islamabad.
Al menos 11 personas fallecieron y otras 15 resultaron heridas ayer por la explosión de una bomba al noroeste del Pakistán. El ataque estaba dirigido contra un convoy policial que llevaba a varios presos de regreso a su prisión tras haber comparecido ante un tribunal, pero un autobús escolar pasaba por la zona cuando se produjo la explosión, por lo que entre las víctimas hay cuatro niños. Por otro lado, un terrorista suicida atentó contra un cuartel de policía en la capital del país, Islamabad, causando al menos 8 heridos y múltiples destrozos. Además, las autoridades están en alerta por si se producen nuevos actos terroristas, después de la ofensiva llevada a cabo por el ejército contra bastiones de militantes islamistas, que acabaron con la vida de al menos 20 terroristas.
Las autoridades locales de la provincia de Dir Upper, al noroeste de Pakistán, afirmaron que el artefacto explosivo fue detonado por control remoto en el vehículo que devolvía a varios presos a la cárcel de la región, después de que declarasen ante un tribunal. Pero coincidió que en ese momento pasaba por el lugar de la explosión un autobús escolar, que se vio afectado por la deflagración. Como resultado, al menos 11 personas fallecieron y otras 15 resultaron heridas, incluyéndose entre las víctimas 4 niños, 4 policías y 3 presos, según afirmó el administrador del distrito, Sher Bahadur, en declaraciones a Reuters recogidas por otr/press. Además, según testigos el furgón policial quedó totalmente destrozado por la deflagración, que pudo oírse a dos kilómetros de distancia.
En el otro atentado, un terrorista suicida atacó el principal complejo de la Policía en Islamabad, provocando “ocho o nueve heridos”, según la Policía. El jefe de la policía, Asghar Gardazi, dijo que el atacante entró en el edificio con dos cestas de dulces, y en el momento en el que le dio una de las cestas a un agente, se produjo una gran explosión, aunque “no hubo pérdida de vidas”. La deflagración destrozó las paredes del edificio, pero por suerte, la mayoría de agentes se encontraban de guardia en el Parlamento y en otras zonas de Islamabad.

Condena de los atentados
El presidente, Asif Ali Zardari, viudo de la ex primera ministra Benazir Bhutto, que precisamente murió en un atentado suicida, afirmó durante una ceremonia en Islamabad que el Gobierno “no tiene miedo” de los terroristas y que “está dispuesto” a librar a la sociedad del “cáncer” que supone el terrorismo. En la misma línea se manifestó el primer ministro, Yusuf Raza Gillani, que aseguró que los autores de esos crímenes atroces serán llevados ante la justicia.
Por otro lado, las autoridades temen que se produzcan nuevos ataques, después de la ofensiva llevada a cabo por el ejército contra un bastión de los militantes islamistas, acabando con la vida de al menos 20 terroristas. Además, el pasado miércoles una gran operación logró detener a 18 militantes al noroeste del país, incautando también gran cantidad de armas y munición.
Este atentado, junto al perpetrado en el hotel Marriott hace algunas semanas, están sembrando el pánico en el país oriental ,que ve como los radicales se emplean cada vez con más dureza para intentar imponer sus criterios frente a los de los demás.