Al menos 140 muertos en violentos disturbios en la región china de Xinjiang

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: EUROPA PRESS
CHINA
Durante unas protestas de la minoría Uigur en el oeste del país
Las autoridades han conseguido restablecer la calma en Urumqi, donde el domingo los incidentes dejaron numerosos coches y autobuses incendiados, así como algunas tiendas y edificios dañados. El motivo de las protestas se remonta a la muerte de dos trabajadores uigures en la provincia de Guandong (sur) a finales de junio tras ser apaleados por una turba por haber agredido presuntamente a una compañera de etnia han, la mayoritaria en China.
Sin embargo, las versiones sobre los acontecimientos de ayer divergen. Mientras desde el gobierno de Xinjiang se apuntó hoy directamente a los separatistas uigures con el Congreso Mundial Uigur a la cabeza y los medios estatales hablan de jóvenes uigures armados atacando a residentes han, desde la citada organización de uigures en el exilio se habla de una protesta pacífica que sin embargo fue duramente reprimida por las fuerzas del orden chinas.
En un comunicado recogido por la agencia oficial Xinhua, el gobierno de la Región Autónoma Uigur de Xinjiang reveló hoy que las investigaciones iniciales muestran que los incidentes fueron planeados por el Congreso Mundial Uigur, encabezado por Rebiya Kadeer, conocida empresaria que fue detenida en 1999 por atentar contra la seguridad nacional y puesta en libertad bajo fianza en marzo de 2005 para recibir tratamiento médico en Estados Unidos.

Congreso Mundial Uigur
“Los disturbios violentos son crímenes premeditados, organizados y violentos. Están instigados y dirigidos desde el extranjero y ejecutados por personas que se encuentran fuera de la ley en el país”, denuncian las autoridades regionales, que acusan al Congreso Mundial Uigur de haber instigado los incidentes a través de internet instando a sus seguidores a “ser más valientes y hacer algo grande”. Según explicó hoy el presidente de la región, Nur Berki, todo viene motivado por un enfrentamiento entre trabajadores de etnia han y uigur en una fábrica de juguetes en la provincia de Guangdong el 26 de junio. En la pelea, desencadenada por la agresión sexual a una trabajadora han por parte de un colega de etnia uigur, murieron dos hombres de esta minoría étnica, mientras la Policía continúa investigando el incidente.
Anoche, empezó a difundirse información por internet instando a participar en una manifestación en la Plaza del Pueblo y la Puerta Sur de la ciudad de Urumqi, según Nur. Así las cosas, los manifestantes salieron a la calle a las 19.00 horas y sus concentraciones desembocaron en actos violentos de destrozos, saqueos, palizas e incendios en algunos lugares, explicó.Por su parte, el Congreso Mundial Uigur (WUC, por sus siglas en inglés) condenó “en los términos más firmes posibles la brutal represión de una protesta pacífica de jóvenes uigures en Urumqi el domingo por las fuerzas de seguridad chinas”. “El WUC y la líder democrática uigur Rebiya Kadeer no participaron en esta protesta”, asegura la organización en un comunicado. En este sentido, Rebiya Kadeer señaló que “es una práctica común del Gobierno chino” acusarle a ella de “la inestabilidad en Turkestán Este --nombre empleado por los uigures para referirse a su territorio-- y a su santidad el Dalai Lama por cualquier disturbio en Tíbet”.
Según la dirigente del WUC, “las autoridades chinas deberían reconocer que la protesta pacífica fue desencadenada por la muerte de trabajadores uigures apaleados por una multitud en una fábrica de juguetes en Guangdong (sur) hace más de una semana”. Asimismo, deberían admitir, según ella, que el hecho de que no emprendieran “ninguna acción significativa para castigar a la turba china responsable del brutal asesinato de uigures es la verdadera causa de la protesta”. El Congreso insiste en que los manifestantes eran pacíficos e incluso portaban banderas nacionales chinas, por lo que no se trataría de separatistas, y que se congregaron para “expresar su malestar por la gestión que han hecho las autoridades” de los sucesos de Guangdong así como para protestar contra el aumento de la discriminación racial a la que se enfrentan los uigures en toda China.

Así las cosas, Amnistía Internacional (AI) pidió hoy a las autoridades de Urumqi que lancen una investigación “independiente e imparcial” sobre los violentos disturbios de anoche. “Las autoridades chinas deben dar explicaciones por todas las personas que murieron y han sido detenidas. Los que fueron detenidos sólo por expresar pacíficamente sus puntos de vista y ejercer su libertad de expresión, asociación y asamblea deben ser liberados inmediatamente”, reclamó AI.

Según Amnistía, las políticas gubernamentales, que limitan el uso de la lengua uigur, imponen fuertes restricciones a la libertad religiosa y fomentan el flujo constante de emigrantes chinos de etnia han hacia la región, “están destruyendo sus costumbres y, junto a la discriminación laboral, están avivando el descontento y las tensiones étnicas”.

Los uigures son un grupo étnico de habla turca, principalmente islámico suní, con una larga presencia histórica en el corazón de Asia Central. En China se concentran en la región occidental del país, una zona históricamente reclamada por imperios, señores de la guerra y grupos étnicos. En 1949, la región pasó a formar parte de la República Popular de China.