Al menos 175 muertos por un fuerte terremoto en el suroeste de Pakistán

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Al menos 175 personas murieron a causa de un terremoto de magnitud 6,4 en la escala Richter que golpeó en la noche del martes la provincia de Baluchistán, en el suroeste de Pakistán. A pocas semanas del inicio del invierno, el seismo ha destruído cientos de casas de madera y barro de cinco aldeas de la provincia pakistaní de Ziarat, obligando a sus habitantes a pasar la noche en la calle sin ropa de abrigo y a sufrir las 20 réplicas registradas. La cifra de víctimas podría ser “mucho mayor”, ya que las víctimas pertenecen sólo a uno de los dos distritos más afectados.
El epicentro del terremoto se encontró en el distrito de Ziarat, uno de los principales puntos turísticos de la provincia de Baluchistán. Todavía no se descarta que el número de víctimas mortales aumente ya que mucha gente podría permanecer enterrada bajo los escombros del valle de Ziarat, situado a 60 kilómetros de la capital de la provincia, Quetta. Alrededor de 20 réplicas, la mayor de magnitud 6,2, azotaron posteriormente la zona, causando nuevos daños y atemorizando a los supervivientes. En cinco aldeas de Ziarat, la zona más afectada, cientos de casas de barro y la mayoría de las casas de madera han sido destruídas, según el alcalde del distrito, Dilawar Khan Kakar. Además, algunas casas fueron enterradas durante un deslizamiento de tierras provocado por el terremoto. “Ni una sola casa está intacta”, agregó Kakar. En esta ciudad más de 15.000 personas se han quedado sin hogar en la zona.
Muchos de los supervivientes, aturdidos por el terremeto, se vieron obligados a pasar el resto de la noche al aire libre. “Estábamos durmiendo profundamente cuando comenzó el temblor. Agaramos a los niños y corrimos fuera. La tierra siguió temblando durante más de un minuto”, explica un residente de la zona de Kawas, donde decenas de muertos y heridos tuvieron que ser trasladados a un hospital del distrito de Ziarat. Según algunos médicos de la región, muchos de los hospitales se han visto saturados tras el teremoto.
Los deslizamientos de tierras también provocaron el corte de carreteras e infraestructuras lo que complicó la búsqueda y las operaciones de socorro. Según el corresponsal de la BBC, las comunicaciones en muchas zonas han sido cortadas y muchas personas tienen miedo a regresar a sus hogares ante posibles réplicas. Por su parte, el alto oficial del ejército pakistaní Maj Gen Salim Nawaz asegura que la zona sigue siendo accesible para los convoyes que transportan material de emergencia.

El tiempo es muy frío
Para coordinar la búsqueda de supervivientes, el ejército pakistaní envió helicópteros, equipos médicos y tropas paramilitares. Por su parte, el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) ha enviado dos equipos a la zona. “Las réplicas han continuado, lo que pensamos que obligará a la población a permanecer fuera de sus casas y el tiempo es muy frío”, explicó la portavoz de la organización, Carla Haddad.
Durante la tarde de hoy, el alcalde Kakar explicó a Reuters que “la operación de rescate ha terminado”. “Hemos recuperado todos los cuerpos y heridos. Ahora el problema es cómo prestar ayuda ya que tenemos escasez de tiendas de campaña, mantas y alimentos y aquí hace mucho frío”. Por ello, las autoridades pakistaníes han hecho un llamamiento a todo el mundo en búsqueda de alimentos, medicinas, ropa de abrigo y mantas.
Uno de los problemas que ahora tiene Pakistán es qué hacer con los muertos. “Los estamos enterrando con excavadoras porque no podemos mantener los cadáveres al aire libre”, explicó a Reuters Sohail-ur-Rehman, un funcionario de alto nivel de Ziarat. “Como el número de muertos es alto y la gente todavía está buscando entre los escombros, no podemos cavar tumbas separadas para cada uno de ellos”, explica Shamusullah, un anciano de una aldea afectada. Pero éste no es el peor terremoto al que se enfrenta Pakistán. En 1935, Quetta sufrió una destrucción casi completa a causa de un terremoto que se cobró la vida de unas 30.000 personas. Además, más de 73.000 personas perdieron la vida en un terremoto que sacudió el noroeste de Pakistán en octubre de 2005. Por su parte, España expresó ayer “su más sincero pésame y solidaridad” por las víctimas de este terremoto y aseguró que, de momento, no hay constancia de fallecimiento de españoles. “El Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación se mantiene en permanente contacto con la Embajada de Islamabad para conocer la situación de los ciudadanos españoles que pudiera resultar afectados por el desastre”, explica el Ministerio en un comunicado.