Al menos 28 muertos en una cadena de atentados en Irak
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
Al menos 28 personas fallecieron y otras 130 resultaron heridas como consecuencia de la cadena de atentados con bomba perpetrados ayer durante la oración del viernes en varias mezquitas chiíes de Bagdad, según informaron las autoridades. El peor de estos ataques tuvo lugar frente a la concurrida mezquita de Al Shurufi, en el distrito de Shaab, en el norte del país, en el que al menos 23 personas perdieron la vida debido a que mucha gente estaba rezando en la calle.
Después de los atentados se podían oír frases de reprobación de los civiles contra las fuerzas de seguridad, a las que acusan de no saber proteger a la población una vez que las fuerzas de Estados Unidos han abandonado los centros urbanos del país. Es todo por vuestra culpa, gritaba la multitud a los policías y soldados mientras los niños les tiraban piedras, según informaron a Reuters testigos presenciales. Os avisamos sobre el coche, decía la gente refiriéndose al coche bomba que estalló junto a la mezquita.
Un hombre que trabaja en un aparcamiento próximo dijo a Reuters que había intentado advertir al Ejército iraquí sobre un coche que le había parecido sospechoso. Había un taxi en el aparcamiento que parecía sospechoso. Llamé al Ejército para que echara un vistazo y me dijeron que no pasaba nada; 15 minutos después, explotó, afirmó.
En otro barrio del sureste de la capital iraquí, dos explosiones simultáneas sorprendieron a los fieles en un templo donde murieron cuatro personas. Otro coche bomba en el barrio de Zaafaraniya mató a una persona y dos deflagraciones más en los distritos de Kamaliya y Alam dejaron nueve heridos.
Los que cometieron estos actos contra la fe son enemigos de Irak, sin principios o valores, explicó el general Abboud Qanbar, jefe de las fuerzas iraquíes en Bagdad. Los chiíes representan el 65% de la población de Irak, de unos 26 millones de habitantes.
Estas explosiones despiertan temores de que estalle en Irak una nueva ola de violencia sectaria similar a la del 2006, cuando el país estuvo al borde de la guerra civil tras el atentado contra la mezquita chií de Samarra, unos 100 kilómetros al norte de Bagdad.
Un hombre que trabaja en un aparcamiento próximo dijo a Reuters que había intentado advertir al Ejército iraquí sobre un coche que le había parecido sospechoso. Había un taxi en el aparcamiento que parecía sospechoso. Llamé al Ejército para que echara un vistazo y me dijeron que no pasaba nada; 15 minutos después, explotó, afirmó.
En otro barrio del sureste de la capital iraquí, dos explosiones simultáneas sorprendieron a los fieles en un templo donde murieron cuatro personas. Otro coche bomba en el barrio de Zaafaraniya mató a una persona y dos deflagraciones más en los distritos de Kamaliya y Alam dejaron nueve heridos.
Los que cometieron estos actos contra la fe son enemigos de Irak, sin principios o valores, explicó el general Abboud Qanbar, jefe de las fuerzas iraquíes en Bagdad. Los chiíes representan el 65% de la población de Irak, de unos 26 millones de habitantes.
Estas explosiones despiertan temores de que estalle en Irak una nueva ola de violencia sectaria similar a la del 2006, cuando el país estuvo al borde de la guerra civil tras el atentado contra la mezquita chií de Samarra, unos 100 kilómetros al norte de Bagdad.