Al menos 30 muertos y 80 heridos en un atentado en Pakistán
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
En la ciudad de Karachi coincidiendo con la fiesta de la Ashura
La bomba explosionó en la calle Mohamed Alí Jinnah durante la celebración de la Ashura, principal acontecimiento religioso del año para la rama chií del Islam, a pesar del importante dispositivo de seguridad que incluye el despliegue de miles de agentes de las fuerzas de seguridad. En la procesión de Karachi participaban cientos de personas para conmemorar la muerte de un nieto de Mahoma, Iman Husein, clave para el chiísmo.
Testigos presenciales aseguran además que se pudieron escuchar varios disparos tras la deflagración. Caminaba en las filas delanteras cuando ocurrió la explosión a unos 50 metros de distancia y una nube de humo envolvió todo el lugar, indicó un testigo presencial, Moin Rizvi, en declaraciones a Reuters.
El jefe de la Policía en Karachi, Waseem Ahmed, hizo un llamamiento a la calma e informó de que ya se ha encontrado la cabeza del suicida. La televisión paquistaní emitió imágenes de una gran nube de humo sobre el lugar e informó de que los fieles, soliviantados, atacaron a periodistas y policías e incendiaron vehículos y comercios.
Varios de los vehículos incendiados se encontraban en las inmediaciones de la sede de los tribunales de Karachi, por lo que quienes se encontraban en el interior del edificio se encuentran atrapados.
Los disturbios se han extendido a otros barrios de la ciudad, como Numaish o Jafar. Varias ambulancias y vehículos policiales fueron incendiados.
Condena
El presidente de Pakistán, Asif Ali Zardari, y su primer ministro, Yusef Raza Gilani, manifestaron su condena por el atentado contra la procesión de la Ashura en la ciudad de Karachi en el que murieron 30 personas y 80 más resultaron heridas, según el último balance oficial. El presidente y el primer ministro expresaron su pesar por la muerte de inocentes y reiteraron la determinación del Gobierno para seguir la lucha contra el terrorismo y el extremismo hasta la completa eliminación de esta amenaza para el país, según recoge la agencia de noticias paquistaní APP.
Zardari y Gilani ordenaron poner a disposición de los heridos los mejores medios sanitarios y la apertura inmediata de una investigación sobre el atentado.
Por último, realizaron un llamamiento a la calma. En concreto, Gilani emplazó a las personalidades religiosas y políticas a ayudar a calmar la situación. Además, el primer ministro pidió a los trabajadores implicados ampliar sus horarios de trabajo por el bien de los heridos.
El jefe de la Policía en Karachi, Waseem Ahmed, hizo un llamamiento a la calma e informó de que ya se ha encontrado la cabeza del suicida. La televisión paquistaní emitió imágenes de una gran nube de humo sobre el lugar e informó de que los fieles, soliviantados, atacaron a periodistas y policías e incendiaron vehículos y comercios.
Varios de los vehículos incendiados se encontraban en las inmediaciones de la sede de los tribunales de Karachi, por lo que quienes se encontraban en el interior del edificio se encuentran atrapados.
Los disturbios se han extendido a otros barrios de la ciudad, como Numaish o Jafar. Varias ambulancias y vehículos policiales fueron incendiados.
Condena
El presidente de Pakistán, Asif Ali Zardari, y su primer ministro, Yusef Raza Gilani, manifestaron su condena por el atentado contra la procesión de la Ashura en la ciudad de Karachi en el que murieron 30 personas y 80 más resultaron heridas, según el último balance oficial. El presidente y el primer ministro expresaron su pesar por la muerte de inocentes y reiteraron la determinación del Gobierno para seguir la lucha contra el terrorismo y el extremismo hasta la completa eliminación de esta amenaza para el país, según recoge la agencia de noticias paquistaní APP.
Zardari y Gilani ordenaron poner a disposición de los heridos los mejores medios sanitarios y la apertura inmediata de una investigación sobre el atentado.
Por último, realizaron un llamamiento a la calma. En concreto, Gilani emplazó a las personalidades religiosas y políticas a ayudar a calmar la situación. Además, el primer ministro pidió a los trabajadores implicados ampliar sus horarios de trabajo por el bien de los heridos.