Al menos 57 muertos en un doble atentado suicida talibán en Pakistán

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: EUROPA PRESS
Los atentados del jueves se produjeron en la localidad de Wah, a unos 30 kilómetros al noroeste de Islamabad.
Dos kamikazes detonaron casi simultáneamente sus cargas explosivas frente a las dos entradas de la Pakistani Ordnance Factory, un vasto complejo de fábricas de armas, justo cuando los trabajadores se relevaban. Maulvi Omar, portavoz del Movimiento de los Talibanes del Pakistán (TTP), cercano a Al Qaeda, reivindicó la autoría del doble atentado, y amenazó con lanzar sus kamikazes contra otras grandes ciudades, incluso Islamabad, si el ejército no terminaba sus operaciones en las zonas tribales.
“Dos hombres, aparentemente, hicieron estallar las bombas que llevaban encima frente a la fábrica, en el momento del cambio de turnos del personal”, dijo Nasir Durrani, jefe de la policía de Taxila, una ciudad vecina de Wah. “El balance es ahora de 57 muertos y cerca de 70 heridos”, declaró Durrani. La mayoría de las víctimas de este doble atentado eran trabajadores civiles de la empresa, que depende del ministerio de Defensa, precisó Riaz Hussain, uno de los 25.000 a 30.000 empleados de este complejo de fábricas de municiones, obuses y otros misiles.
“Estaba trabajando cuando oí una fuerte explosión, seguida inmediatamente de una segunda”, describió. Un fotógrafo pudo ver el cuerpo despedazado de un hombre, presentado por los policías como uno de los presuntos suicidas.

Se trata del segundo atentado desde la dimisión, el lunes, del presidente Pervez Musharraf, aliado clave de Estados Unidos en su “guerra contra el terrorismo”.
El mismo día, un kamikaze había matado a 30 personas en un hospital del noroeste del país.

La Yihad
Los talibanes paquistaníes, así como Al Qaeda, decretaron la Yihad, la “guerra santa” contra las autoridades paquistaníes después de que Musharraf, en julio de 2007, ordenara el asalto a la Mezquita Roja de Islamabad donde se habían atrincherado centenares de islamistas armados. El ataque causó unos cien muertos, “mártires” que el mismo jefe de Al Qaeda, Osama bin Laden, juró vengar.El nuevo gobierno, formado tras las legislativas de febrero y hostil a Musharraf, lanzó recientemente, bajo la presión de Washington, una nueva ofensiva en las zonas tribales del noroeste (en la frontera con Afganistán), bastiones de los talibanes afganos y paquistaníes y de los combatientes extranjeros de Al Qaeda.