Al menos 95 muertos al explotar un camión tras un bombardeo en Afganistán

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: EUROPA PRESS
Unos 45 insurgentes perdieron la vida en la deflagración, por lo que se cree que el resto son civiles. Según el gobernador, los talibán habían robado dos camiones cisterna que transportaban combustible para aviones de la fuerta de la OTAN en Afganistán, la ISAF, por la carretera que discurre entre las provincias de Kunduz y Baghlan. Al parecer, los milicianos estaban distribuyendo la gasolina entre los vecinos cuando ocurrió la explosión.
Una fuente de las fuerzas de seguridad llegó a situar la cifra de víctimas mortales en más de 200, pero este extremo aún no ha sido confirmado. Según indicó, los aviones de la OTAN bombardearon el lugar donde la gente se había reunido para recoger combustible. Mientras tanto, el portavoz talibán Zabihullah Mujahid afirmó que las informaciones del Gobierno provincial son falsas y que el grupo armado no ha perdido a ningún combatiente.
La Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF) que dirige la OTAN en Afganistán ha abierto una investigación en colaboración con las autoridades afganas del ataque aéreo perpetrado a primera hora por la OTAN en la provincia de Kunduz en el que habrían muerto al menos 95 personas, entre ellas civiles. En declaraciones a la agencia local Pajhwok recogidas por Europa Press, el gobernador de Kunduz, Mohamad Omar, confirmó la cifra de muertos, entre los que se encuentra el comandante talibán mulá Abdul Rahman. Unos 45 insurgentes perdieron la vida en la deflagración, por lo que se cree que el resto son civiles, aunque un portavoz talibán, Zabihullah Mujahid, afirmó que las informaciones del Gobierno provincial son falsas y que el grupo armado no ha perdido a ningún combatiente.
Un comandante local de ISAF autorizó el bombardeo a primera hora de la mañana en la provincia afgana de Kunduz, en el norte del país, después de que “observara actividad de la insurgencia” en la zona, tras “evaluar que no había civiles en la zona” y después de que las autoridades afganas le notificaran el robo de dos camiones cisterna por insurgentes ayer por la tarde, según informó la ISAF en un comunicado.
“Un gran número de insurgentes han muerto o resultado herido de acuerdo con informaciones y los camiones con combustible fueron destruidos en el ataque”, confirmó la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad afgana. Según el gobernador de Kunduz, los talibán habían robado dos camiones cisterna que transportaban combustible para aviones de la fuerza de la OTAN en Afganistán por la carretera que discurre entre las provincias de Kunduz y Baghlan. Al parecer, los milicianos estaban distribuyendo la gasolina entre los vecinos cuando ocurrió la explosión. La ISAF confirmó haber recibido “informaciones de que civiles murieron o resultaron heridos en este ataque y, en colaboración con las autoridades afganas, está investigando estas afirmaciones”.

El secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, subrayó hoy el compromiso de las tropas aliadas para proteger a la población afgana y prometió impulsar una investigación “completa e inmediata” del bombardeo de la OTAN.“He estado siguiendo muy de cerca las informaciones de lo que ocurrió en Kunduz esta mañana. Hubo un ataque aéreo de ISAF contra los talibán durante la noche. Un número de talibán han muerto seguro y también existe la posibilidad de que haya bajas civiles también pero todavía no está claro”, explicó en rueda de prensa el ex primer ministro danés para dar cuenta del bombardeo.

El comandante al frente de la ISAF, el general estadounidense Stanley McCrystal, ha trasladado esta mañana al presidente afgano, Hamid Karzai, “su compromiso de aclarar lo que ha ocurrido lo antes posible”, y un equipo de investigación encabezado por un comandante de la ISAF ya se encuentra en el lugar del incidente para investigarlo.

“El pueblo afgano debe saber que estamos profundamente comprometidos con protegerles y que investigaciones de forma completa e inmediata este incidente”, recalcó.

Rasmussen reconoció que “en conflictos como estos, los errores pueden ocurrir”, defendió “esperar a ver las conclusiones de la investigación” del incidente en Kunduz y, en todo caso, dejó claro que para las tropas de ISAF “minimizar” el número de bajas civiles “es un aspecto central” de su labor.

El secretario general defendió que la “nueva estrategia” aprobada el pasado mes de junio por la OTAN para reducir precisamente las bajas civiles en operaciones aliadas “ha tenido mucho éxito”. La directiva táctica limita especialmente el uso de bombardeos y prohíbe recurrir a ellos en caso de peligro de ocasionar bajas civiles.

“Nuestro compromiso con la protección de los civiles queda demostrado por el hecho de que las bajas civiles provocadas por ISAF se han reducido más de 95 por ciento respecto al año pasado”, gracias a la nueva estrategia, explicó.

Al menos 95 personas han muerto en una explosión de un camión cisterna tras un bombardeo de la OTAN perpetrado durante la madrugada contra la insurgencia talibán en la provincia de Kunduz, en el norte del país, después de que milicianos talibán robaran en la carretera que une la carretera que las provincias de Kunduz y Baghlan dos camiones cisterna con suministro de combustible para aviones de la OTAN ayer por la tarde.

El gobernador de Kunduz, Mohamad Omar, confirmó a la agencia local Pajhwok la cifra de muertos, entre los que se encuentra el comandante talibán mulá Abdul Rehman. Al parecer, los milicianos estaban distribuyendo la gasolina entre los vecinos cuando ocurrió la explosión.

En total, habrían muerto unos 45 insurgentes en la deflagración, por lo que se cree que el resto son civiles, aunque un portavoz talibán, Zabihullah Mujahid, afirmó que las informaciones del Gobierno provincial son falsas y que el grupo armado no ha perdido a ningún combatiente