Alberto Nuñez Feijóo es investido presidente de la Xunta

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: EUROPA PRESS
Con los 38 votos a favor del PPdeG y en contra de PSdeG y BNG
Finalmente no hubo sorpresas en el guión y los grupos que conformarán la oposición en esta VIII legislatura, como ya habían anunciado, sumaron 36 votos en contra -el socialista Modesto Pose no asistió a la sesión por enfermedad-. De este modo, Feijóo se convierte en el quinto presidente de la historia de la Autonomía, aunque hasta su toma de posesión, el próximo sábado, tendrá la consideración de presidente electo.
Después de que los 74 diputados presentes en el hemiciclo dejasen constancia con un ‘sí’ o un ‘no’ de su postura ante la investidura y de que Pilar Rojo lo proclamase presidente electo, Feijóo recibió la primera felicitación de sus compañeros de escaño, el secretario general del PPdeG y futuro conselleiro de Presidencia, Alfonso Rueda, y el portavoz parlamentario del PPdeG, Manuel Ruiz Rivas. En medio de la ovación de los diputados populares y de los invitados al hemiciclo, el presidente de la Xunta en funciones, el socialista Emilio Pérez Touriño, se levantó de su escaño para dirigirse a felicitar, con un apretón de manos, a quien lo sucederá al frente del Ejecutivo gallego.

Abierto al pacto
Feijóo se mostró ayer consciente de que “Galicia no es del PP” a pesar de haber logrado la mayoría absoluta en las pasadas autonómicas, por lo que ofreció a los grupos que conformarán la oposición en esta octava legislatura “un gran pacto sin fecha de caducidad”, convencido de que el actual contexto económico “no llegan las mayorías mecánicas”. “En la unión de los buenos gallegos está de la patria el porvenir”, dijo, parafraseando al escritor Manuel Curros Enríquez, para concluir su réplica a los grupos parlamentarios durante el debate de la Sesión de Investidura. Su intervención estuvo salpicada de constantes llamadas “sinceras” a la “unidad”, convencido de que la sociedad pide a las fuerzas políticas “estar a la altura”, dada la actual situación de “extraordinarias dificultades”, en lugar de “juego duro o confrontación”.