Almunia dice que Europa está en lo más hondo de la crisis
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
Joaquín Almunia, comisario europeo para los Asuntos Económicos y Monetarios, dejó claro que la economía real de los europeos está en lo más hondo de la crisis, dentro del seminario La crisis económica: Reformas para recuperar la prosperidad, organizado por la Fundación Alternativas y el Instituto Universitario de Análisis Económico y Social de Madrid.
El comisario europeo para los Asuntos Económicos y Monetarios, Joaquín Almunia, aseguró ayer que la economía real está todavía en lo más hondo de la crisis con una contracción fortísima. Así lo declaró durante la apertura del seminario La crisis económica: Reformas para recuperar la prosperidad, organizado por la Fundación Alternativas y el Instituto Universitario de Análisis Económico y Social. Con todo, tras unas cifras negativas espectaculares en todo el mundo durante el primer trimestre del año, se espera que en el segundo trimestre la economía europea decrezca menos acercándose a un crecimiento cero.
En el escenario central de la Comisión Europea se prevé incluso que empiece a haber algunos trimestres positivos en algunos países europeos antes de que acabe este año, añadió Almunia. A su juicio, la confianza comienza a recuperarse, pero aún hay un margen largo antes de que la inversión comience a tirar, mientras que el comercio exterior también empieza a repuntar, aunque desde unos niveles de caída de espectaculares, con lo que la demanda externa de momento no ayuda.
Por su parte, es previsible que los efectos de los paquetes de estímulo monetario y fiscal adoptados en el seno de la UE se empiecen a notar en estos trimestres, aunque es difícil estimar a qué velocidad se va notar este efecto positivo. También por el lado positivo, el comisario europeo para Asuntos Económicos y Monetarios destacó que la caída de los precios está ayudando a que la demanda tenga un comportamiento mucho menos malo. En este punto, aseguró que no existen riesgos serios de deflación en la zona euro.
En cambio, consideró preocupantes los niveles de déficit al que se está llegando en muchos países como consecuencia de las políticas discrecionales y los programas aprobados.
En primer lugar, indicó que la CE seguirá siendo flexible en la aplicación de las condiciones recogidas por el Pacto de Estabilidad de la UE --exige un déficit por debajo del 3%-- y precisó que seguirá permitiendo planes que no introduzcan disfunciones evidentes. Sin embargo, Almunia indicó que no es necesario un nuevo paquete de estímulos fiscales coordinados a nivel europeo, aunque señaló que tampoco se puede descartar, y avisó de que dentro de poco habrá que apretar las clavijas y que la Comisión Europea exigirá una aplicación rigurosa del Pacto de Estabilidad en los próximos años.
Por otro lado, Almunia insistió en la necesidad de preparar una estrategia de retirada coordinada de las muletas que sostienen actualmente a la economía, y, sobre todo, de los actuales niveles de endeudamiento, del impulso monetario por parte del BCE y de la presencia estatal en el sector privado. En este sentido advirtió: Hoy en día se notan ya distorsiones en la relación entre entidades que tienen ya el Estado dentro y las que no. Se crean problemas de competencia que pueden llevar a un retraso de las soluciones que el mercado necesita, añadió.
En el escenario central de la Comisión Europea se prevé incluso que empiece a haber algunos trimestres positivos en algunos países europeos antes de que acabe este año, añadió Almunia. A su juicio, la confianza comienza a recuperarse, pero aún hay un margen largo antes de que la inversión comience a tirar, mientras que el comercio exterior también empieza a repuntar, aunque desde unos niveles de caída de espectaculares, con lo que la demanda externa de momento no ayuda.
Por su parte, es previsible que los efectos de los paquetes de estímulo monetario y fiscal adoptados en el seno de la UE se empiecen a notar en estos trimestres, aunque es difícil estimar a qué velocidad se va notar este efecto positivo. También por el lado positivo, el comisario europeo para Asuntos Económicos y Monetarios destacó que la caída de los precios está ayudando a que la demanda tenga un comportamiento mucho menos malo. En este punto, aseguró que no existen riesgos serios de deflación en la zona euro.
En cambio, consideró preocupantes los niveles de déficit al que se está llegando en muchos países como consecuencia de las políticas discrecionales y los programas aprobados.
En primer lugar, indicó que la CE seguirá siendo flexible en la aplicación de las condiciones recogidas por el Pacto de Estabilidad de la UE --exige un déficit por debajo del 3%-- y precisó que seguirá permitiendo planes que no introduzcan disfunciones evidentes. Sin embargo, Almunia indicó que no es necesario un nuevo paquete de estímulos fiscales coordinados a nivel europeo, aunque señaló que tampoco se puede descartar, y avisó de que dentro de poco habrá que apretar las clavijas y que la Comisión Europea exigirá una aplicación rigurosa del Pacto de Estabilidad en los próximos años.
Por otro lado, Almunia insistió en la necesidad de preparar una estrategia de retirada coordinada de las muletas que sostienen actualmente a la economía, y, sobre todo, de los actuales niveles de endeudamiento, del impulso monetario por parte del BCE y de la presencia estatal en el sector privado. En este sentido advirtió: Hoy en día se notan ya distorsiones en la relación entre entidades que tienen ya el Estado dentro y las que no. Se crean problemas de competencia que pueden llevar a un retraso de las soluciones que el mercado necesita, añadió.