Alovera no olvida a las víctimas del atentado del fatídico 11-M
01/10/2010 - 09:45
Por: M. Muñoz
Ayer se cumplieron cuatro años del trágico atentado terrorista del 11-M que sesgó la vida de un centenar de vecinos de Guadalajara que cogieron ese día el tren para acudir a sus puestos de trabajo o a sus centros de estudios. Un centenar de vecinos de Alovera acudieron a la convocatoria del Ayuntamiento para concentrarse en silencio en recuerdo de las víctimas y apoyo a sus familiares.
Un acto en el que quedó patente que no olvidan a las dos aloveranas fallecidas ese día. La muerte de Sara Centenera y Begoña Martín todavía no se ha superado en Alovera. El dolor es profundo como pudo comprobarse ayer en la concentración convocada por el Ayuntamiento aloverano en recuerdo de las víctimas del 11-M. Algunos de los familiares y amigos que acudieron no pudieron contener las lágrimas durante el minuto de silencio guardado en su memoria. Allí 192 velas encendidas y dos ramos de claveles rojos representaban cada una de las vidas sesgadas en el fatídico tren que salió de Guadalajara, pero nunca llegó a Atocha, como consecuencia de un atentado terrorista.
A los cirios puestos por el Consistorio se unieron otros muchos que familiares y amigos fueron depositando y encendiendo voluntariamente durante toda la mañana con el fin de aportar su granito de arena al recuerdo de los fallecidos y al apoyo a sus familias. Entre ellos estaban los familiares de Sara Centenera, que prefirieron permanecer en un segundo plano. Su madre sigue acudiendo, de vez en cuando, al monolito, para seguir recordando a su hija.
Alovera fue el único municipio de la provincia que organizó un acto público de homenaje a las víctimas que perdieron la vida hace ayer cuatro años en un acto terrorista. Guadalajara, Cabanillas del Campo y Azuqueca prefirieron dejar que sus familias vivan este triste día en la intimidad. Aún así, el Consistorio azudense guardó un minuto de silencio en recuerdo a los fallecidos al inicio del acto de entrega de premios en reconocimiento a la comunidad educativa.
El segundo teniente de alcalde aloverano, Juan Carlos Martín, leyó un comunicado oficial tras la concentración silenciosa. En él afirmó que el Consistorio tiene muy presente en su memoria a las víctimas de este brutal, vil y cobarde acto terrorista.
El edil afirmó que aunque han pasado cuatro años de aquel trágico día, su presencia continúa fresca en nuestros pensamientos y en nuestros corazones, porque todos quedamos marcados por la tragedia. Recordó al ex-concejal socialista asesinado por ETA el pasado viernes en Mondragón, Isaías Carrasco y aseguró que por esa amenaza terrorista nunca vamos a dejar de luchar por los valores que más queremos y con los que estamos comprometidos. El Ayuntamiento lanzó un mensaje de esperanza para que la vida de cuantos fallecieron sirvan para hacernos a todos más fuertes en el futuro y para que acontecimientos así desaparezcan del mundo para siempre.
Los allí presentes, con gesto cabizbajo, coincidieron en que un hecho como el de 11-M no se puede olvidar. Aunque reconocieron que ya no podían hacer nada vinieron para dar su apoyo a los familiares y para pedir que no vuelva a repetirse. Los más allegados de Sara Centenera recordaban, como si fuera ayer, que el primer día mantenían la esperanza aunque no aparecía. Al día siguiente de la tragedia tampoco sabían nada de ella, pero, desgraciadamente, llegó la noticia de que los familiares han ido al ferial del Ifema y te das cuenta de que es ella, comenta Silvia Tornero. Conocía a Sarita, desde que era pequeñita y su muerte me afectó y fastidio.
A los cirios puestos por el Consistorio se unieron otros muchos que familiares y amigos fueron depositando y encendiendo voluntariamente durante toda la mañana con el fin de aportar su granito de arena al recuerdo de los fallecidos y al apoyo a sus familias. Entre ellos estaban los familiares de Sara Centenera, que prefirieron permanecer en un segundo plano. Su madre sigue acudiendo, de vez en cuando, al monolito, para seguir recordando a su hija.
Alovera fue el único municipio de la provincia que organizó un acto público de homenaje a las víctimas que perdieron la vida hace ayer cuatro años en un acto terrorista. Guadalajara, Cabanillas del Campo y Azuqueca prefirieron dejar que sus familias vivan este triste día en la intimidad. Aún así, el Consistorio azudense guardó un minuto de silencio en recuerdo a los fallecidos al inicio del acto de entrega de premios en reconocimiento a la comunidad educativa.
El segundo teniente de alcalde aloverano, Juan Carlos Martín, leyó un comunicado oficial tras la concentración silenciosa. En él afirmó que el Consistorio tiene muy presente en su memoria a las víctimas de este brutal, vil y cobarde acto terrorista.
El edil afirmó que aunque han pasado cuatro años de aquel trágico día, su presencia continúa fresca en nuestros pensamientos y en nuestros corazones, porque todos quedamos marcados por la tragedia. Recordó al ex-concejal socialista asesinado por ETA el pasado viernes en Mondragón, Isaías Carrasco y aseguró que por esa amenaza terrorista nunca vamos a dejar de luchar por los valores que más queremos y con los que estamos comprometidos. El Ayuntamiento lanzó un mensaje de esperanza para que la vida de cuantos fallecieron sirvan para hacernos a todos más fuertes en el futuro y para que acontecimientos así desaparezcan del mundo para siempre.
Los allí presentes, con gesto cabizbajo, coincidieron en que un hecho como el de 11-M no se puede olvidar. Aunque reconocieron que ya no podían hacer nada vinieron para dar su apoyo a los familiares y para pedir que no vuelva a repetirse. Los más allegados de Sara Centenera recordaban, como si fuera ayer, que el primer día mantenían la esperanza aunque no aparecía. Al día siguiente de la tragedia tampoco sabían nada de ella, pero, desgraciadamente, llegó la noticia de que los familiares han ido al ferial del Ifema y te das cuenta de que es ella, comenta Silvia Tornero. Conocía a Sarita, desde que era pequeñita y su muerte me afectó y fastidio.