Alovera recuerda a Sylvina y Andrés un año después de su trágica muerte

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Vecinos y compañeros abarrotaron la iglesia de Alovera en el funeral por Sylvina Basanni y Andrés Mazol.  
Por: M.TOVAR ATANCE
Ayer se celebró un funeral en la parroquia de la localidad
En un acto sencillo, pero cargado de gran emotividad, la localidad de Alovera recordó ayer con un funeral a Sylvina Basanni y Andrés Mazol, que el 10 de abril de 2008 perdieron la vida a manos del ex marido de ella, que después se suicidó en presencia de su hijo. Todos los miembros de la Corporación municipal, vecinos, amigos, y compañeros de Andrés, teniente destinado en la prisión militar de Meco, abarrotaron la parroquia de San Miguel Arcángel de la localidad.
La misa comenzó a las 20.00 horas y se prolongó durante cerca de una hora. Antes de terminar, los compañeros de Andrés quisieron dirigirle unas emotivas palabras al que fue su compañero, y que consiguieron emocionar a los presentes. Ellos tomaron el protagonismo de este acto organizado por la Asociación de Amas de Casa Virgen de la Paz que en un principio pretendía ser de ámbito exclusivamente local, “de una asociación de mujeres a una mujer”, pero dada su repercusión no pudieron evitar que trascendiera más allá de la fronteras municipales, comentaba la presidenta, Carmen Plaza. “Hemos querido tener un recuerdo hacia esta pareja, Sylvina y Andrés, y, sobre todo, hacia su hijo Carlos, que presenció este acto tan cruel contra su madre y la pareja de ella”, explicaba.
La coincidencia del primer aniversario de este trágico suceso con las celebraciones de Semana Santa impidió que la misa tuviera lugar el pasado día 10, por lo decidieron trasladarlo al día de ayer. Esta misa de recuerdo y homenaje fue también una petición para que no vuelvan a producirse este tipo de sucesos. “Fue tan sumamente impactante que nos dejó marcados”, aseguraba ayer Carmen Plaza, quien afirmaba que, a pesar de esto, un año después, tenían un sentimiento de frustración. “De ver que esto no acaba, que por mucho que se hable o se comente no son los medios suficientes”. Y marcados, añadía, “porque los hechos que escuchas en la radio o ves en la televisión como muy lejanos lo has tenido muy próximos a ti”. Plaza insistía ayer que, aunque ha pasado el tiempo, “cada vez que vemos que ocurre un hecho de estas características los tenemos presentes a ellos”.

Una localidad golpeada de lleno por la violencia de género

Muchos recordaban ayer el trágico suceso ocurrido hace un año en el número 1 de la calle Manuel Falla, donde vivía la pareja asesinada por el ex marido de Sylvina, el sargento José Javier Lacasa. Ambos no eran muy conocidos en el municipio, aunque sí en el barrio, ya que Andrés Mazol era propietario de la vivienda en la que residían desde hacía cuatro años, y donde vivía con su pareja en aquel momento desde hacía un año aproximadamente. El hijo de Sylvina, de cuatro años, fruto de la relación anterior con el agresor, también vivía en el domicilio de Alovera. La mujer, argentina, había denunciado hasta en dos ocasiones a su ex marido por malos tratos, en 2003 y 2006, en el cuartel de la Guardia Civil de Daganzo.