Alovera recupera su pasacalles para las fiestas de la Virgen de la Paz
22/01/2011 - 00:00
Poniendo las manos en la masa comenzaban en la tarde del viernes las fiestas en honor a la patrona de los aloveranos. El taller de bollos de la pacecilla endulzaba las horas previas a la celebración de los festejos de la Virgen de la Paz durante el fin de semana. Un nutrido grupo de pasteleros han elaborado centenares de piezas de manteca siguiendo la receta tradicional que se mantiene desde hace décadas. El Centro de Día se convirtió durante unas horas en una cocina de repostería en la que muchos han tenido la oportunidad de ver por primera vez, y por tanto aprender, los secretos que guardan estos ricos dulces. Y sin dejar de atrás la recuperación de tradiciones, llegaba a primera hora de la tarde del sábado el momento de ser solidarios y de dar los primeros pasos de baile en la fiesta. El pasacalles solidario con los músicos de la banda Villahermosa de Alovera ha permitido, primero, recuperar una costumbre de Alovera con la que se calentaba el ambiente con una ronda por las calles del municipio acompañando a los músicos. Hay que tener en cuenta que estas fiestas, las del mes de enero, eran las fiestas grandes que se celebraban durante las primeras décadas del siglo XX. Como antiguamente, la recogida de alimentos y de donativos se realizó portando una cesta entre dos personas que la sostenían con un palo. Igual que entonces también, la comitiva acompañaba el ambiente festivo de la música con el reparto de anís, vino dulce, rosquillas y otros dulces. Los mayores no podían evitar emocionarse al ver pasar la comitiva festiva. A la recuperación de la tradición, el Ayuntamiento de Alovera ha querido añadir unas dosis de solidaridad con los que más lo necesitan. Antiguamente, la música se utilizaba como reclamo para que los vecinos aportaran donativos con los que pagar a los músicos que cada mes de enero se trasladaban a la localidad aloverana con motivo de las fiestas de La Paz. En su versión del siglo XXI, los acordes musicales siguen sirviendo como reclamo para la recogida de alimentos y donativos para ofrecérselos a la delegación local de Cáritas Parroquial que distribuirá todo lo que se ha recogido en el pasacalles para entregárselo a las familias que más lo necesiten. Todo lo recogido se ha depositado en la iglesia de San Miguel Arcángel. El pasacalles partía puntual a las 16,00 horas para recorrer las calles principales del casco urbano de la localidad desde la Plaza Mayor en dirección a las calles San Sebastián, Arcipreste de Hita, avenida Virgen del Carmen, calles Cardenal Cisneros, Inmaculada, Alfonso García de Meca, Catarranas, Molino para regresar a la Plaza Mayor luego a la vía Soledad, Florida, avenida Diputación, Roda Norte, Mayor y Cañada Real, finalizando en Plaza Mayor.